El fuerte San Diego en la avenida del Puerto de Santo Domingo, hoy Francisco Caamaño Deñó, a la altura de la puerta del mismo nombre y del Alcázar de Colon. / Jorge González
Lleno de malezas y abandono es lo que queda de este fuerte que durante los siglos XVI y XVII fue punto vital para defensa de la ciudad de Santo Domingo de los ataques de corsarios y piratas. El paso del tiempo y desidia de autoridades amenazan con su desaparición.
