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Guázuma y el fuego

Guázuma y el fuego

Juan B. Nina

Los aborígenes tuvieron dos alternativas para obtener fuego, que fueron chocando dos piedras de pedernal o haciendo girar rápidamente con un cordel, un palito de madera de “guácima” apoyado en una piedra con hoyuelo. Con este palo hacían el fuego por fricción.

Esto les permitió en la prehistoria ingerir los moluscos como alimentos crudos o asados en sencillos fogones, formado de tres piedras y usando la madera como combustible.

“De este árbol solo sacan fuego los indios; tomaban dos palos del muy seco, el uno tan gordo como los dedos y hacían en el con las uñas o con una piedra una mosquecita y ponían este palo debajo de ambos pies y el otro palo más delgado como un dedo, la punta redondilla, puesta en la muesca; con ambas palmas de las manos tiránlo a manera de un taladro y esto con mucha fuerza, con este andar de manos salía del palo molido polvo, de la misma manera delgado como harina y cuanto más hoyo se ahondaba y el polvo salía tanto, se hacía aprisa con las manos y con fuerza o vehemencia y entonces el mismo polvo o madera molida que del palo de abajo salía era encendido de la misma que se enciende la yesca, dando con el eslabón en el pedernal de Castilla.

Fray Bartolomé de las Casas, citado por Luis Fortuna en la obra Arqueología y Patrón de la Vida en el poblado circular de Juan Pedro, anexo que le hacen los autores a esta obra. Parece ser que su fruto, quemado era usado como alimento en el sitio llamado Batey Negro, en la costa este.

De este palo solo sacaban fuego los indios, tomando dos palos muy seco.

“Dicen que ninguna madera hay tan buena en todo lo que han visto como hasta para hacer una pólvora”.

Por: Juan B. Nina

ninajuanb@gmail.com

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