Las temperaturas calurosas van a predominar en casi toda la superficie terrestre del planeta este verano siendo superiores a lo normal advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Para los meses de mayo, junio y julio se espera que las temperaturas de la superficie terrestre sean superiores a lo normal en casi todo el planeta y los datos son particularmente concluyentes para el sur de América del Norte, América Central y el Caribe, donde se encuentra (República Dominicana) así como para Europa y el norte de África.
Durante el verano del hemisferio norte, las temperaturas oceánicas más cálidas fruto de El Niño pueden intensificar los huracanes en las zonas central y oriental del Pacífico y, al mismo tiempo, dificultan la formación de huracanes en la cuenca atlántica, dice el mismo pronóstico de la OMM.
En cambio, en determinadas regiones, se producirán variaciones en las pautas de precipitación debido a la incidencia del Cambio Climático.
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Dijeron que El Niño suele asociarse a un aumento de las precipitaciones en algunas zonas del sur de América del Sur, el sur de los Estados Unidos, el Cuerno de África y Asia central, y a episodios de sequía en Australia, Indonesia y partes del sur de Asia.
Calor
En cuanto al calor explicó la OMM que desde ya las temperaturas de la superficie del mar están aumentando rápidamente, y ello sugiere que ya entre los meses de mayo y julio de 2026 es probable que vuelvan a darse condiciones características de un episodio de El Niño.
«Los modelos indican que puede tratarse de un episodio intenso, pero la denominada barrera de predictibilidad de la primavera añade incertidumbre a los pronósticos generados en esta época del año. En general, la fiabilidad de los pronósticos aumenta una vez pasado el mes de abril», explicó Wilfran Moufouma Okia, jefe de predicción climática de la OMM.
Dice la OMM que los episodios de El Niño inciden en las temperaturas y alteran las pautas de precipitación en diversas regiones, y suelen ejercer un efecto de calentamiento del clima mundial.
Así pues en el año 2024 fue el año más cálido del que se tiene constancia a raíz de la combinación del intenso episodio de El Niño de 2023/2024 y el cambio climático antropógeno causado por los gases de efecto invernadero.
No hay indicios de que el cambio climático aumente la frecuencia o la intensidad de los episodios de El Niño. Sin embargo, puede amplificar los efectos asociados porque los fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor y las lluvias intensas, disponen de más energía y humedad a raíz del incremento de las temperaturas del aire y del océano.
