Los segundos, minutos y horas cruzan sin caprichos y desgastan el cuerpo humano. Los días, las semanas y los años ondulan flechando sin compasión los órganos y sistemas vitales, en un declive fisiológico y filosófico que mana como flores de almendros.
En su movimiento sucesivo y cronológico, los ciclos peregrinan irreversibles. Y en su duración se tejen los cambios, y en esa secuencia lineal, la adultez realza como edad y envejecimiento hacia la separación terrenal sin retorno.
El calendario de 2025 muestra una carátula luctuosa: a los 58 que transitaron por calles y avenidas en sarcófagos hacia camposantos, a mi lista se añaden otros anteriores, para sumar unos 600 desde el 10 de enero de 1977, cuando tecleé por primera vez en una redacción periodística.
Remontaron a la dimensión ilimitada 50 hombres y 8 mujeres desde Santo Domingo, Santiago, Higüey, Nueva York, La Romana, San Cristóbal, El Seibo, San Pedro de Macorís, Baní, Bonao, Puerto Plata, España, Nueva Jersey, Montecristi, Moca y Barahona. Son Eridania Mir, hermana del poeta Pedro Mir, una de las fundadoras de la Escuela de Comunicación de la UASD, y Rafael González Tirado, profesor desde 1962; Miguel Ángel Hernández Núñez, primer secretario general del Sindicato Nacional de Periodistas Profesionales (SNPP) y productor de Cuarto Poder, por Color Visión, y Socorro Castellanos, conductora del Show del Mediodía, por la misma planta televisiva.
Asimismo, Agliberto Meléndez, fundador de Cinemateca Nacional y productor de “Un pasaje de ida”, la primera película dominicana reconocida en festivales internacionales; René Antonio Fortunato, periodista del Listín Diario, La Noticia y El Caribe, y acreditado cineasta y documentalista; Franklin Domínguez, director de Información y Prensa de la Presidencia con cinco jefes de Estado, y dos veces director general de Bellas Artes, y José Rafael Lantigua, periodista, autor de más de una docena de libros, crítico literario y exministro de Cultura.
También, María Cristina Camilo (Maíta), primera mujer dominicana en hablar por la televisión, en 1952 en La Voz Dominicana (hoy RTVD), que falleció a los 107 años, y Patricia E. Pérez, quien desde La Altagracia cubrió para el semanario El Tiempo y Diario Libre y que falleció a los 25 años de edad, y Roberto Rodríguez Marchena, exdirector de Comunicación del gobierno de Danilo Medina. Dos fallecieron en la tragedia del Jet Set: Patricia Acosta López, quien laboró para Radio Televisión Dominicana, Digecog y el INEFI, y Nikolái Urraca Matos, reportero de Diario Libre y fundador de la Librería SGA.
Cincuenta y tres culminaron biológicamente, tres por accidentes de tránsito y dos en la tragedia de Jet Set. Fueron la más joven Patricia E. Pérez, de 25 años, y la más longeva María Cristina Camilo, a los 107 años. Honremos sus memorias.

