Dos hombres caminan fuera de un hospital mientras un helicóptero despega en Sion, Suiza, el viernes 2 de enero de 2026, tras el incendio en el bar "Le Constellation" en Crans-Montana, Suiza, durante la celebración de Año Nuevo. (AP Foto/Baz Ratner)
Sion, Suiza.— El hospital que atendió en un primer momento a la mayoría de los heridos del incendio en un bar suizo está habituado a trabajar bajo presión: enclavado en pleno corazón de los Alpes, su personal suele responder a emergencias provocadas por accidentes de deportes de invierno en las pistas.
Sin embargo, la avalancha de sobrevivientes jóvenes y gravemente quemados del incendio que arrasó con Le Constellation en Crans-Montana durante las celebraciones de Nochevieja fue diferente.
Eric Bonvin, director general del hospital regional en Sion que recibió a varias docenas de personas heridas, manifestó que quienes sufrieron quemaduras graves enfrentan meses de tratamiento, pero expresó su esperanza de que su juventud acelere su recuperación.
Los heridos eran adolescentes y adultos jóvenes, de unos 20 años en promedio, comentó a The Associated Press dentro del hospital, que está a unos 10 kilómetros (6 millas) del complejo turístico por aire. Los sobrevivientes dijeron haber visto a sus compañeros de fiesta luchando por escapar del fuego, algunos con graves quemaduras.
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Bonvin relató cómo el personal del hospital pudo determinar rápidamente la magnitud de las lesiones de las personas, con la ayuda de colegas que no estaban en su turno de trabajo pero acudieron rápidamente para echar una mano.
“Es una situación muy particular porque, al principio, las quemaduras no son necesariamente visibles, las terminaciones nerviosas están quemadas, por lo que se pierde la sensibilidad y la persona está principalmente en estado de shock”, afirmó. “En esos momentos, cada minuto cuenta”.
Los sobrevivientes heridos sufrieron quemaduras en diversos grados, no solo en la piel sino también en las vías respiratorias.
“Se produjeron inhalaciones de humo y de calor que probablemente provocaron quemaduras internas en algunos casos. Es una situación realmente catastrófica, como se pueden imaginar”, señaló Bonvin.
El hospital contaba con suficiente personal a pesar de las festividades, porque las celebraciones de fin de año son muy concurridas en la región alpina de Valais y atraen multitudes a sus montañas pero también provocan accidentes de esquí y otras emergencias médicas.
“Nuestra población se duplica en una semana”, afirmó. “Cada año es un período de intenso estrés para nuestra unidad de emergencias”.
Pero “muchas personas (empleados) vinieron espontáneamente, incluso aquellos que estaban de vacaciones o en alguna salida nocturna”, expresó. “Eso funcionó bien”.
Aun así, el hospital, que no tiene una unidad especializada en quemaduras, alcanzó rápidamente su máxima capacidad, dijeron las autoridades. A medida que los heridos llegaban el jueves, se abrieron todas las salas de operaciones quirúrgicas del hospital y las instalaciones de cuidados intensivos se vieron presionadas.
Bonvin indicó que 55 personas gravemente heridas fueron trasladadas de urgencia a su hospital en transportes médicos. Otras con lesiones llegaron por su cuenta, algunas de ellas, trasladadas por sus seres queridos.
Para la tarde del viernes, la mayoría había sido transferida a otros hospitales, mientras que otros habían sido dados de alta, comentó Bonvin.
Algunos trabajadores médicos trataron a los heridos sin saber si sus seres queridos podrían estar entre ellos.

“Fue difícil para todos. También probablemente porque todos se preguntaban: ‘¿Estaba mi hijo, mi primo, alguien de la región en esta fiesta?’ Este lugar era muy conocido como un sitio para celebrar el Año Nuevo”, dijo Bonvin. “Además, ver llegar a jóvenes, eso siempre es traumático”.
El camino hacia la recuperación para los heridos graves probablemente será largo y arduo, advirtió.
“Para las personas con quemaduras graves, el tratamiento en cuidados intensivos dura varios meses”, señaló.
“Pero hay esperanza”, añadió. “Son jóvenes y eso significa que todavía tienen mucha vitalidad”.
