Catalejo

Huelga por la vida

Huelga por la vida

Anulfo Mateo Pérez

La convocatoria a huelga de 24 horas en San Juan para este 27 de abril no es un acto aislado ni caprichoso; expresa una preocupación legítima ante un modelo de desarrollo que pone en riesgo la base misma de la vida: el agua. Cuando este recurso esencial se ve amenazado, la sociedad debe reaccionar.

La minería metálica a gran escala, especialmente la de oro, ha demostrado su alto impacto ambiental. No solo implica remover grandes volúmenes de tierra, sino también el uso intensivo de sustancias contaminantes.

En consecuencia, provoca la degradación de ecosistemas y la afectación de fuentes hídricas. En San Juan, donde nacen ríos fundamentales para el país, el riesgo trasciende lo local y adquiere dimensión nacional.

La Cordillera Central es el corazón hidrográfico de la República Dominicana. Permitir intervenciones agresivas en esa zona equivale a comprometer el futuro de millones de dominicanos

La huelga convocada es un llamado a la conciencia colectiva. No se trata sólo de San Juan, sino de todo el país. La indiferencia en este momento sería complicidad con un daño irreversible para todos los dominicanos.

La unidad monolítica entre todos los ciudadanos es clave. Debemos comprender que esta lucha trasciende intereses particulares. Es una causa común que exige cohesión, firmeza y claridad de propósito.

No es tiempo de ambigüedades. La evidencia científica y experiencia internacional son claras sobre los riesgos de la minería metálica en zonas sensibles. Insistir en ese camino, es valorar más el oro, que el agua.

Apoyar la huelga de este 27 de abril es respaldar la vida. Es asumir una postura en favor de las generaciones presentes y futuras. La historia juzgará con severidad a quienes, pudiendo evitarlo, optaron por el silencio.