SANTO DOMINGO .- La jueza de Instrucción de Villa Altagracia, San Cristóbal dictó prisión preventiva de 18 meses contra un hombre vinculado a una estructura criminal de narcotráfico y lavado de activos que estuvo prófugo durante casi cinco meses.
La Procuraduría Especializada Antilavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo (Pealaft) y la Fiscalía de La Altagracia presentó al procesado Pedro Luis Cordero Espinal (también conocido como Luis Pérez, Carlos Andrés Gómez o José Alfaro) fuera declarado complejo, conforme a los artículos 376 y 377 del Código Procesal Penal (Ley 97-25), petición que también fue acogida por la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de esa provincia.
Cordero Espinal había permanecido prófugo de la justicia por aproximadamente cuatro meses y veinticuatro días, desde el 18 de octubre de 2025, fecha en que se ejecutaron diecisiete allanamientos simultáneos en el marco de la investigación.
Su arresto fue materializado, mediante la ejecución de la orden de allanamiento núm. 00937-2026, en un apartamento ubicado en el sector Prado Oriental, municipio Santo Domingo Este, donde se mantenía oculto. La operación fue dirigida por el procurador de corte Pedro Medina Quezada, adscrito a la Pealaft.
La investigación, desarrollada conjuntamente por la Pealaft, la Fiscalía de La Altagracia, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y el Centro de Información y Coordinación Conjunta (CICC) del órgano antinarcóticos, las cuales contaron con la colaboración de la Administración de Control de Drogas (DEA), de Estados Unidos.
Cordero Espinal formaba parte de una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico y el lavado de activos que operaba utilizando complejos turísticos del este del país para enviar cocaína desde Colombia hacia Puerto Rico, el territorio continental de Estados Unidos y Europa.
El primer gran evento ocurrió el 25 de abril de 2025, cuando en un complejo turístico del este fueron arrestados tres miembros de la red y se incautaron 993 paquetes de cocaína clorhidratada, con un peso de 1,027.15 kilogramos, a bordo de una embarcación.
Con posterioridad, el 18 de octubre de 2025, un segundo operativo simultáneo resultó en la ocupación de 666.27 kilogramos adicionales de cocaína en San Rafael del Yuma, así como armas, dinero en efectivo, equipos electrónicos y documentación financiera vinculada a la red.

