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Julio Iglesias: El silencio, la escritura y la tormenta mediática

Julio Iglesias: El silencio, la escritura y la tormenta mediática

El cantante Julio Iglesias, en un momento de uno de sus conciertos.

Mientras el nombre de Julio Iglesias vuelve a ocupar titulares por un supuesto escándalo de acoso sexual, el cantante español más universal atraviesa, paradójicamente, uno de los períodos de mayor silencio público de su carrera.

Desde hace varios meses, el intérprete de Vuela alto permanece recluido en su residencia de Punta Cana dedicado a la escritura de una autobiografía en la que promete “contarlo todo”.

La coincidencia entre el surgimiento de las acusaciones y este retiro voluntario no es menor. En un tiempo dominado por la inmediatez, la respuesta impulsiva y el juicio en redes sociales, Julio Iglesias ha optado por el mutismo, una estrategia que contrasta con la dimensión del personaje y con la gravedad del tema que se discute.

Su única reacción conocida hasta ahora fue una breve declaración, este miércoles,  a la revista ¡Hola! de España, donde aseguró que se pronunciaría “a través de sus abogados cuando esté listo para ello”.

No es la primera vez que la vida de Iglesias se convierte en materia de debate público. Pocas figuras del espectáculo latino han sido tan diseccionadas por la prensa como él. Existen numerosas biografías no autorizadas, crónicas, perfiles y reportajes que han intentado descifrar al hombre detrás del mito, el galán, el triunfador, el seductor incansable, el artista que convirtió su vida privada en parte de su narrativa pública. Mucha tinta ha corrido sobre Julio Iglesias, a menudo sin su consentimiento y, en ocasiones, con versiones contradictorias o interesadas.

Julio Iglesias vuelve a ocupar titulares por un supuesto escándalo de acoso sexual

La autobiografía que escribe en Punta Cana, anunciada a principios del año pasado, aparece como un proyecto de control del discurso, una manera de ordenar su historia antes de que otros vuelvan a hacerlo por él.

Para la opinión pública, el silencio puede interpretarse de múltiples formas. Para algunos, es una señal de cautela jurídica; para otros, una estrategia de desgaste mediático, para sus seguidores más fieles, un gesto de coherencia con alguien que siempre ha manejado los tiempos de su carrera con frialdad calculada.

Lo cierto es que, a sus más de ocho décadas de vida, Iglesias parece decidido a hablar solo cuando él lo considere oportuno y en el formato que ha elegido: la palabra escrita.

Desde Punta Cana, lejos de los focos y del ruido de Madrid, Miami o Los Ángeles, el artista escribe mientras el mundo especula.

Lo que sí resulta evidente es que, en medio del escándalo, Julio Iglesias ha decidido refugiarse en su historia, apostando a que su versión, cuando llegue, tenga el peso suficiente para resistir la tormenta.

(Fragmento del libro que sobre el artista español escribe este redactor).