Semana

La historia de los tres cerditos

La historia de los tres cerditos

En una ciudad muy lejana vivían tres cerditos. Cada uno de ellos se había construido una casita.

El mayor la había hecho de paja, así que no era muy sólida que digamos; pero la había terminado enseguida y como no le gustaba trabajar…

La casa del mediano era de madera, bastante más sólida: pero como también era muy perezoso, se había conformado con pegar todas las tablas juntas, en vez de clavarlas a consecuencia.

  El más pequeño de todos vivía en una casita hecha con ladrillos.

Había tardado muchos días en construirla: las paredes eran gruesas y sólidas, las ventanas cerraban muy bien y la puerta de entrada estaba perfectamente asegurada.

La casa de ladrillos era muy resistente. Los dos cerditos mayores se burlaban del más pequeño.

– ¿Tú no piensas nunca en divertirte? – le decían- Nosotros cantamos y bailamos todo el día; es mucho más divertido que trabajar.

Un día llegó un lobo. Los tres cerditos se fueron a cobijar a sus respectivas casas.

El lob se acercó primero a la de paja y empezó a soplar muy fuerte: las paredes salieron volando por los aires.

El mayor de los cerditos corrió a pedir asilo a la casa de madera. ¿Qué crees que pasaría con la casa de madera?

Pues pasó lo mismo que con la primera. El lobo se acercó a ella; los dos cerditos estaban muy asustados.

El lobo empezó a soplar y también la derrumbó. Los cerditos lograron huir y se refugiaron en la casa de ladrillos.

El lobo también la atacó, pero todo fue en vano.

La casa resistió perfectamente y el lobo tuvo que marcharse con las manos vacías.

Los dos cerditos mayores reconocieron que habían cometido un error.

Volvieron a rehacer sus casas, pero esta vez siguieron los pasos de su hermano pequeño.

El lobo no volvió a aparecer.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación