Carta de los Lectores Opinión

La verdad al revés

La verdad al revés

En este mismo periódico d/f 24-11-21 leímos una declaración de un grupito de abogados vinculados a la defensa de los diferentes entramados que guardan prisión preventiva o están en proceso de ello, donde acusan a los jueces de la oficina de atención permanente de ser sello gomígrafo del Ministerio Público y de tener temor a dicho ministerio. Al no ser abogado ni nada parecido nos resultó increíble y risible esta declaración que rotulamos como “La verdad al revés”.

Durante el pasado gobierno, posiblemente estos y otros profesionales del derecho, les bastaba hacer presencia, una llamada telefónica, una tarjeta de recomendación o un sobre por debajo del escritorio, para un juez dictaminar favorable a esos defensores y a sus defendidos.

Todavía no ha cambiado todo, quedan jueces que responden a ese pasado reciente, pero hay muchos que lo están haciendo bien. De no ser así no hubiera ni un solo preso por mafiosos, corruptos, ladrones, narcos, lavadores etc. y otros nuevos que tipificarían para la medida de coerción. ¿No será que hay ciudadanos y abogados defensores que les temen a ase ministerio y a los jueces? Con un Ministerio Público serio, los jueces compra/venteros están cambiando.

La estrategia de desacreditar los casos y al Ministerio público no les ha resultado a los abogados, como se prueba con las bandas y redes preventivamente presas. El abogado del coronel supuestamente ligado al caso de la pareja de esposos de villa Altagracia, asesinada por una patrulla PN bajo su mando, cuyo abogado proclamó a nombre de su defendido que estaba preso por la voluntad popular.

Hay abogados que desacreditan su propia marca. Que antes de llegarles equis caso lo denuncian como invento y mentiras del Ministerio Publico. Se sabe que el imputado debe decirle toda la verdad a su defensor, quien se encarga de establecer todas las mentiras, pero lo están haciendo demasiado evidente y literalmente palpable.

Ellos no esperan ni creen en la investigación ni en la calidad de las pruebas. Con esto y con lo otro los abogados han desacreditado “la presunción de inocencia “del posible imputado/a.

En buena reflexión hay que reconocer que fueron tantas las decisiones moldeadas, derivadas de plataformas falseadas y bastardas, que parte de la población, incluidos los abogados se acogieron a aquel modelo pervertido de justicia, y al degradado y corrupto Ministerio Publico anterior.

Ahora se necesita tiempo para adaptarse al cambio que se está operando desde la cabeza del actual Ministerio Público y de buena parte de los jueces de los tribunales de la República. El honor perdido está volviendo a los jueces del país.

Por: Lic. Santiago Martínez

El Nacional

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