Una inspección realizada por el ministro de la Vivienda, Carlos Bonilla, junto al Comité Organizador de los Juegos Santo Domingo 2026, ofrece a simple vista un informe alentador, al indicar que los trabajos de remodelación de los estadios han entrado en una etapa considerada como “clave”.
El ministro Bonilla y el presidente del Comité Organizador, el periodista José P. Monegro, invitaron a otros representantes del sector deportivo, quienes, aun no teniendo conocimiento en el área de la construcción, también se mostraron complacidos con el avance observado en las obras.
Sin embargo, otros sectores vinculados al deporte, como dirigentes federados y entendidos en la materia, expresan una preocupación contraria, al considerar que el ritmo de los trabajos no avanza con la rapidez que exigen los plazos establecidos.

Al término de la inspección, el presidente del Comité Organizador de los Juegos, José P. Monegro, informó que el ritmo de ejecución se mantiene estable y que varias obras se encuentran en su etapa final, lo que permitirá iniciar pruebas técnicas a partir del mes de enero.
“Se está cumpliendo el calendario previsto y, en algunos casos, incluso tenemos semanas de adelanto”, aseguró Monegro.
“Estamos entrando en la fase final de los trabajos, con la intención de comenzar las pruebas de las instalaciones a inicios del próximo año”, añadió.
En ese mismo orden, el ministro de la Vivienda, Carlos Bonilla, destacó el nivel de avance observado, particularmente en el Centro Acuático, una de las obras más complejas dentro del programa de infraestructura de los Juegos.
“Nos sentimos satisfechos con el progreso alcanzado. La ruta crítica de este proyecto se completará entre marzo y abril, lo que nos permitirá contar con las instalaciones con suficiente antelación y con la calidad que merece la República Dominicana”, afirmó Bonilla.
Siendo así, el doble anuncio resulta alentador.
No obstante, sigue siendo válida la preocupación de sectores ligados al deporte que entienden lo contrario y reclaman mayor claridad y seguimiento.
La observación no busca provocar conflictos, sino todo lo contrario.
Desde hoy comenzamos a creer en la palabra empeñada, con la esperanza de que los plazos se cumplan.
Eso sí, que luego no se busquen excusas.
Por: Héctor García
hectorgarciasr@gmail.com

