Semana

Los desechos sólidos

Los desechos sólidos

En República Dominicana se generan cada año 17 mil 750 millones de libras de desechos sólidos sin ningún tipo de planificación, ni programas para enseñar a la población a reciclar los desperdicios. La mayoría de la basura que se produce en el país materia orgánica, el 4% son metales, el 8% son cristales y el restante 8% material plástico.

Cuántos basureros improvisados crecen en el Distrito Nacional y Santo Domingo. Cuál es el monto de los recursos que gastan los ayuntamientos.

Los números indican con su lenguaje ácido, que el problema es de gran gravedad calamitosa.

Sólo en el Vertedero de Duquesa se deposita cada año un millón 175 mil toneladas de basura, es decir, 2 mil 350 millones de libras de desperdicios.

Otros estudios revelan que los demas municipios producen 8 millones 875 mil toneladas.

Esto totaliza 17  mil 750 millones de libras de basura al año. Sin embargo, estos números no revelan el nivel del daño que la basura provoca al ecosistema.

Todos los días en nuestro hogar tiramos a la basura, “lo que no sirve”. Regularmente utilizamos una funda plástica, aunque en sectores de mucha carencia se arrojan directamente los desperdicios a vertederos improvisados cercanos a la casa.

Tales como solares, cañadas, ríos, esquinas o mejoras en abandono. Lanzamos en la bolsa los objetos que no utilizamos, para que posteriormente se los lleve el “camión de la basura”.

***

46% orgánica, 22%  cartón, 12% plástico, 8% vidrio, 4% metales,8% otros.

Llenar una funda de basura cuesta sólo 20 minutos, para degradarla hay que esperar 400 años

***

Pero, ¿ciertamente se tiene conciencia de la riqueza que va en esa bolsa de basura y todo lo que podemos hacer con lo que no sirve?

La funda del supermercado o del colmado que llenamos de desechos sólidos está compuesta en su interior de la siguiente forma: casi la mitad de los restos, colocados, es decir, el 46% es materia orgánica: cáscaras de plátano, borra de café, arroz de sobra o concón, huesos, hollejos de cítricos (naranjas, toronjas, limón), verduras y legumbres en mal estado. En fin, las partes de comida en general.

La funda de basura contiene además papel y cartón, un 22% (servilletas, papel higiénico o de baño, hojas de escribir, periódicos viejos, propaganda suelta, envases de leche o de jugos de cartón, cajas de pizza o de otras mercancías). El  papel es un recurso renovable, lo podemos utilizar varias veces.

Debemos reducir su consumo y aumentar su reciclaje. Haciendo esto minimizamos el impacto de su  producción, la tala y deforestación de bosques.

En la funda de basura el 12 por ciento son plásticos, (botellitas de agua y de refrescos, vasos, bolsas, platos, potes de: aceite, sazón, vinagre, champú y rinse, detergentes, etc.).

Todos ellos también se pueden reciclar. Así mismo el 8% de la basura es vidrio, potes y botellas de cerveza, ron y de diversas mercaderías.

El vidrio es muy fácil de reciclar y no pierde sus propiedades, ya que se aprovechan el proceso de fundición, y con ello se generan nuevos objetos de este material.

En cuanto a los metales, 4% de la basura son metales, (latitas de pica pica, latas de: salsa, sardinas, habichuelas o guandules y finalmente, 8% de los desperdicios contenidos en una funda son de otros materiales.

 Origen del plástico

La palabra plástico deriva del griego plasticó, que significaba capaz de ser modelado o ajustado.

Elementos que podían cambiar de forma: arcilla, yeso, piedra, metal y sustancia blanda o adecuada para obtener una obra de arte.

En tal contexto, se hablaba de las artes plásticas, que eran todas aquellas que en su forma de expresión utilizaban materias flexibles, sólidas, moldeadas; cualquier sustancia que los artistas pudieran usar en sus trabajos. Dentro de las artes plásticas estaban: arquitectura, pintura y escultura.

La humanidad siempre estuvo pendiente a la creación de un producto con las características que tienen las sustancias moldeables. El caucho cubrió un largo trayecto en esa perspectiva, sin embargo no habían una plena satisfacción con lo buscado.

El primer plástico se originó como resultado de un concurso realizado en el año de 1860 en los Estados Unidos, cuando se ofrecieron 10.000 dólares a quien produjera un sustituto del marfil (cuyas reservas se agotaban) para la fabricación de bolas de billar. Ganó el premio John Hyatt, quien inventó un tipo de plástico al que llamó celuloide.

El celuloide se fabricaba disolviendo celulosa, un hidrato de carbono obtenido de las plantas, en una solución de alcanfor y etanol. Con él se empezaron a fabricar distintos objetos como: mangos de cuchillo, armazones de lentes y películas cinematográficas.

Sin el celuloide no hubiera podido iniciarse la industria cinematográfica a fines del siglo XIX. El celuloide puede ser ablandada repetidamente y moldeado de nuevo mediante calor, por lo que recibe el calificativo de termoplástico.

En el año 1907 el señor Leo Baekeland inventó la baquelita, el primer plástico calificado como termofijo o termoestable: plástico que pueden ser fundidos y moldeados mientras están calientes, pero que no se ablandan por el calor, y pueden ser moldeados de nuevo una vez que han fraguado.

La baquelita es aislante y resistente al agua, a los ácidos y al calor mode rado. Debido a estas característica se extendió rápidamente a numerosos objetos de uso doméstico y componentes eléctricos de uso general.

Los resultados alcanzados por los  primeros plásticos incentivaron a los químicos y a la industria a buscar otras moléculas sencillas que pudieran enlazarse para crear polímeros.

En la década del 30, investigadores ingleses descubrieron que el gas etileno polimerizaba bajo la acción del calor y la presión, formando un termoplástico al que llamaron polietileno (PE).

La Segunda Guerra Mundial aceleró la investigación sobre los plásticos ante la necesidad de contar con nuevos materiales. Así surgió el nylon, el poliéster y varios tipos de caucho sintético.

Tras el conflicto, se crearon los policarbonatos, los acetatos y las poliamidas.

Las primeras bolas de plástico para pan, bocadillos, frutas y verduras fueron introducidas en Estados Unidos en 1957. Las bolsas de basura de plástico empezaron a aparecer en las casas y por las cunetas de todo el mundo a finales de los años 60.

Pero el verdadero despegue de estos productos tuvo lugar a mediados de los años 70 cuando un nuevo proceso de fabricación abarató los costos de producción de bolsas individuales, permitiendo a los principales tiendas y supermercados ofrecer a sus clientes éstas casi mágicas soluciones para cargar mercancías. Indudablemente, la era de las fundas plásticas había comenzado.

Petróleo

El origen de las bolsas de plásticos es el petróleo, el gas natural y otros derivados de la industria petroquímica, que en las fábricas de plástico se transforman en moléculas de hidrógeno y carbono conocido como polímeros o resinas polímeras.

El polietileno se calienta a altas temperaturas y el polímero fundido se convierte en un tubo, en cierto modo como si se tratara de hacer churros. Una vez conseguida la forma deseada, el plástico se enfría, se endurece y puede ser aplastado, sellado, reforzado, perforado o impreso.

La típica bolsa de plástico, que pesa tan sólo unos gramos y tiene un grosos de milímetros, podría parecer un artículo completamente inocuo de no ser por el increíble número en que se produce.

Los científicos Kart Ziegler y Giullio Natta, el primero de nacionalidad alemana y el segundo italiana; ambos recibieron el premio Nóbel de Química por sus atribuciones al desarrollo del plástico.

(Bibliografía: Revista Mundo Ecológico, Enciclopedia Wikipedia).

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación