Editorial

Matrimonio obligado

Matrimonio obligado

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha colocado al Gobierno contra la pared al exigirle  sustanciales mejoras en el coeficiente de recaudaciones fiscales, lo que implicaría una nueva reforma fiscal, aunque las autoridades apuestan a que los ingresos aumentarán por vía de mayor eficiencia en la administración tributaria.

Desde noviembre de 2009, cuando se concertó el Acuerdo Stand by con el FMI, el Gobierno habría confrontado mayores dificultades para  cumplir metas y compromisos con ese gendarme que ya no soporta más dispensas, como los temas  del déficit fiscal y de la crisis del sector eléctrico.

En su más reciente documento sobre  el comportamiento de la economía  dominicana, el FMI reclama al Gobierno incrementar las recaudaciones, emplazamiento más dirigido hacia la aplicación de una nueva reforma fiscal que  a la mejoría de la administración tributaria, como ha interpretado el equipo económico oficial.

Dicho de otra manera: el Fondo Monetario ha puesto fin al  padrinazgo y financiamiento del programa anti cíclico de inversiones públicas que  evitó en 2010  la recesión  y  permitió a la economía retornar al crecimiento (7.5% del PIB), para reclamar  ahora no sólo déficit  cero, sino un superávit fiscal.

El Gobierno prueba todo lo posible para evadir  la exigencia del Fondo Monetario  de que se aumente la tarifa eléctrica y se procuren  los más de 500 millones de dólares adicionales en transferencias al sector eléctrico por vías fiscales y no por  endeudamiento.

Por tratarse de un año pre electoral, en el litoral oficial se considera que  aplicar una nueva reforma fiscal sería como un  suicidio político, por lo que  en el equipo económico gubernamental  se considera la posibilidad de promover “un divorcio por mutuo consentimiento”, aunque se  advierte que  ese remedio sería mucho peor que la enfermedad.

Es obvio que un rompimiento con el FMI  aumentaría la calificación riesgo país e impediría la colocación de bonos externos e internos, cerraría las puertas  al crédito con organismos multilaterales y alejaría la inversión extranjera.

En el actual marco de  crisis económica, sector productivo y clase medía no soportarían  tomar el brebaje de más impuestos ni aun bajo el predicamento de que  la tasa de  presión tributaria aquí (13.5%) es una de las más bajas del continente.

En el Palacio Nacional, Banco Central y Ministerio de Hacienda, cuando se menciona al FMI, es imperativo entonar las letras de la canción  aquella de “Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio/ contigo porque me matan/ sin ti porque me muero…”

El Nacional

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