Dos marchantas conversan y evalúan la calidad y el precio de distintas variedades de mangos frente a uno de los coloridos mostradores del Mercado Nuevo de la avenida Duarte. Jorge González
Santo Domingo, RD. – Como todos los años para esta temporada el Mercado Nuevo de la Duarte se ha transformado en un vibrante lienzo de colores, aromas y tradición dominicana, con la llegada oficial de la temporada de mangos que entusiasma a toda la ciudadanía ya que podría decirse es quizás la fruta más popular y asequible en esta época.
No es de extrañar que siendo el Mercado Nuevo de Duarte la principal plaza de abastos de la capital, se encuentre inundada de intensos tonos amarillos, rojizos y verdes, anunciando la época más dulce y esperada del año en el país.

Desde las primeras horas de la madrugada, el aire del mercado se impregna de ese olor dulzón, frutal y nostálgico que caracteriza al mango dominicano. Banilejos, gota de oro, mingolos entre otras variedades compiten en una pasarela de frescura y belleza natural que cautiva a todo el que camina por sus pasillos.
El ritual de la comercialización de mangos
Más allá de la fruta, el verdadero espectáculo radica en el bullicio y la energía de su gente. El mercado se convierte en el escenario de un ritual de compra y venta único, donde la creatividad criolla no tiene límites.
“Venga por aquí para que vea lo que traje hoy”, “A 10 y a 15 los mejores mangos selecto y si lo quiere por huacales son 800 pesos”, “Si tu quiere mangos a ese precio vaya a recogerlo al campo”, eran solo algunas de las frases que se escuchaban en la zona.
Grandes camiones y camionetas repletas hasta el tope y «guagüitas plataneras» descargando y cargando miles de unidades, mientras los ya icónicos triciclos sortean el tumulto cargados de la preciada mercancía.

Los mangos de la mata al camión y de ahí a la boca
En cada esquina se observa el dinamismo; desde grandes comerciantes que negocian por millares, hasta las marchantas que, con gracia y destreza, compran sus mangos para luego hacer pirámides poncheras plásticas que subirán sobre sus cabezas protegida con un babonuco.
Vendedores y compradores se sumergen en un amigable regateo que llena el ambiente de risas, pregones y sabor. Sin duda, el mango no solo reafirma su corona como la fruta más popular de la República Dominicana, sino que vuelve a demostrar su capacidad para dinamizar la economía popular y unir a los dominicanos en torno a una identidad que se saborea.
La temporada de mangos en el país es de mucha actividad
La temporada alta de mango en República Dominicana abarca de mayo a agosto, siendo junio y julio los meses de mayor abundancia. Las variedades más populares incluyen el Mingolo, Keitt y el Banilejo, los cuales se pueden conseguir en el país desde 20 a 25 en las calles o en puestos ambulantes.

La región Sur de la República Dominicana concentra más del 85% de la producción nacional de mangos. Las principales zonas productoras se encuentran en la zona costera suroeste y centro-oeste:
Siendo la provincia Peravia (Baní), el epicentro de la industria. Concentra cerca del 40% de la superficie cultivada y es reconocida como la «Capital del Mango». Destaca especialmente por el cultivo del famoso mango Banilejo.
San Cristóbal es la segunda provincia en importancia, representado por una gran extensión del área sembrada. También esta Azua es un área clave por sus condiciones climáticas ideales, concentra además de que tiene una porción significativa de la producción total.

Según datos colgados en la Internet San Juan de la Maguana aporta volúmenes importantes al área total cultivada, y en otras zonas existen cultivos estructurados en menor escala en la región noroeste (Dajabón), norte (Espaillat) y sureste (La Romana.
