Merengueros no se ponen de acuerdo



Cuatro merengueros se sumaron hoy a las voces de Sergio Vargas y el maestro Dioni Fernández, quienes plantearon ayer puntos de vistas diferentes sobre la situación en la que el Día Nacional del Merengue encontró el ritmo dominicano.

Sergio Vargas aseguró que si algo había que celebrar por el merengue era una misa de cuerpo presente, ante lo que llamó falta apoyo a un género musical que lo único que le ha dado al país son muchas victorias y satisfacciones.

De su lado el maestro Dioni Fernández dijo que aunque los grupos veteranos siguen trabajando, los nuevos artistas están alejados del ritmo y descartó que exista la “cacareada crisis”.

Esta mañana el popular merenguero Rubby Pérez aseguró que para los que aman la Patria el Día Nacional del Merengue es todos los días y arremetió contra lo que llamó “invasión de música podrida y dañina”.

“A los que nos molesta esta invasión de música podrida y dañina, que solo invita a la violencia, al sexoviolatorio y al consumo de drogas; a los que nos molesta que nuestra juventud se pierda, el Día Nacional del Merengue debería ser los 365 días del año”, expresó “La voz más alta del merengue”, como también se conoce.

El intérprete de Volveré y Buscando tus besos, dijo que el merengue es alegría sana, una música que no invita a la violencia, ni a nada nocivo.

“Este merengue, que los medios de comunicación han querido destruir, es el ADN de la Patria, es el rojo de nuestra bandera que simboliza la sangre de los que han dado su vida por esta Patria que hoy nadie defiende y se quedan de brazos cruzados ante la desaparición de nuestras costumbres, nuestra nacionalidad y nuestros símbolos patrios. ¡Qué viva el merengue, y qué viva la Patria!”.

En se mismo orden, el merenguero petromacorisano Marcos Caminero expresó que la fecha pasó indiferente, carente de celebración y de apoyo gubernamental.

“Y de nosotros mismos. Un día cualquiera, sin guirnaldas ni arbolito, ausente de tamboras y güiras”, se lamentó el intérprete de Machete y Gillette.
De su lado, el maestro Ramón Orlando Valoy dijo que el Día Nacional del Merengue solo se celebró en los corazones de los cibaeños por el merengue típico.

“Aquí no se mueve un merengue de orquesta por ningún lado. Alajazzá hizo un éxito, pero pienso que el éxito es para él como artista, no para el género. Fíjate que el ritmo urbano está pegado como tal y la gente se monta en él”, aclaró Valoy, uno de los más prolíficos compositores y directores de orquesta.

El compositor de No hay nadie más, El venao y Tonto corazón, recordó que en las últimas décadas el merengue ha tenido tres sucesos con relación a pegada de temas musicales: Rubby Pérez, Miriam Cruz y Toño Rosario.

“Esos son tres sucesos, y ahora Alajazzá, pero no es el ritmo. Entonces, tú no escuchas por ningún lado nuestro merengue. ¿Qué día de qué merengue, qué día de qué ritmo? Una cosa que no oye en su propio país. Vamos a esperar a ver si Dios permite que las cosas cambien”, resaltó Ramón Orlando.

Proyectos fallidos

Ramón Orlando Valoy recordó que el proyecto Merengueros Siglo XXI intentó institucionalizar en el Día del Merengue varios conciertos, pero lo dejaron caer. “Se llevaban unas flores al Altar de la Patria, se cayó también, se intentó que ese día todas las emisoras tocaran merengue, también se cayó, entonces de qué merengue me hablan.

Ahora, en el Cibao sí se celebra el Día del Merengue, pero todos los días, ahí sí está pegado el merengue típico”.

EL DATO

Adaptación

Para “El hombre Merengue”, Kinito Méndez, el Día Nacional del Merengue encontró el ritmo en un proceso de renovación y adaptación en varios aspectos.

“El primero, nosotros como productores y como artistas de merengue estamos en busca de colores musicales que sintonicen con la nuevas generaciones; segundo, nos estamos adaptando al nuevo formato digital de promoción y comercialización de la música de hoy. Tercero, lo encuentra con grandes íconos merengueros y muy buenos relevos, pero necesitando que vengan más jóvenes al merengue.

Cuarto, y último, lo encuentra necesitando más cariño y más apoyo de los medios de su país de origen, República Dominicana, la tierra del merengue”.