El proyecto del Monorriel de Santo Domingo avanza como una de las apuestas más ambiciosas para transformar la movilidad del Gran Santo Domingo y responder, de manera estructural, a los severos problemas de congestión y largos tiempos de desplazamiento que afectan a la población.
Estudios técnicos recientes confirman que el principal criterio de los ciudadanos al elegir el transporte público es el tiempo de viaje, encima del costo y del modo utilizado, una realidad que refuerza la necesidad de soluciones ferroviarias eficientes y confiables.
El análisis técnico, desarrollado en el marco de una visión de movilidad integrada, identificó una alta demanda de desplazamientos entre Santo Domingo Este y el Distrito Nacional, así como una fuerte presión sobre la Línea 2 del Metro y las rutas de autobuses, actualmente impactadas por la congestión vial.
Ante este escenario, el monorriel fue definido como la alternativa ferroviaria más adecuada por su capacidad de reducir de forma significativa los tiempos de traslado, su sostenibilidad ambiental y su rapidez de implementación.
El proyecto contempla una inversión estimada de US$900 millones y se encuentra en la etapa final del proceso de licitación, con un período de ejecución aproximado de 48 meses. Su trazado incluye 11 kilómetros de viaducto elevado, conectando el Distrito Nacional con Santo Domingo Este, lo que permitirá reducir un trayecto que hoy toma cerca de una hora a apenas 18 minutos de terminal a terminal. Se estima que el sistema impactará directamente a alrededor de un millón de usuarios.
Desde el punto de vista operativo, el monorriel alcanzará velocidades de entre 60 y 80 kilómetros por hora, con trenes de seis coches y una capacidad que oscila entre 525 y 750 pasajeros por vagón. La frecuencia mínima prevista es de 90 segundos, lo que permitirá movilizar hasta 30 mil pasajeros por hora por sentido.
El diseño incluye 13 estaciones, desde el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte hasta el Puente Juan Carlos, en la avenida Las Américas, integradas al resto de la red de transporte masivo.
El proyecto incorpora además criterios de urbanismo y sostenibilidad, como la accesibilidad universal, la mitigación de ruido y vibraciones, el aprovechamiento de los espacios bajo el viaducto, drenajes integrados y la articulación con el comercio local y el uso mixto del suelo. Todo ello busca minimizar el impacto ambiental y maximizar los beneficios urbanos.
El Monorriel de Santo Domingo forma parte de un esfuerzo más amplio de la actual gestión del presidente Luis Abinader por consolidar un sistema integrado de transporte masivo.
A esta visión se suman el Monorriel de Santiago, la extensión de la Línea 2B del Metro hasta Los Alcarrizos, la ampliación de la Línea 1, los teleféricos, el aumento de capacidad del Metro con trenes de seis vagones, los corredores de autobuses, el transporte escolar y otros proyectos ferroviarios.

