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Normalidad y fluidez marcan segundo día jornada de renovación de cédulas en el Distrito Nacional

Normalidad y fluidez marcan  segundo día jornada de renovación de cédulas en el Distrito Nacional

Todo normal en segundo día jornada de renovación de cédulas, en la Oficialía del Estado Civil Segunda Circunscripción en el Distrito Nacional. Jorge González

En un marcado contraste con las aglomeraciones que suelen caracterizar los procesos de documentación masiva, en las primeras horas de la mañana de hoy, en el segundo día de la jornada de renovación de la Cédula de Identidad y Electoral transcurrió bajo un ambiente de orden absoluto, agilidad y estricto cumplimiento de los protocolos establecidos por las autoridades.

Desde las primeras horas de la mañana, los centros de cedulación ubicados en el Distrito Nacional exhibieron un panorama despejado, en donde las filas eran muy cortas y  las oficinas de La Junta Central Electoral (JCE), los ciudadanos que acudieron hoy se encontraron sentados en carpas habilitadas y agotando el proceso que muchos calificaron como normal.

En la oficialía del Estado Civil de la Tercera Circunscripción del Ensanche Luperón el proceso era agil. Jorge González

Hay que destacar un punto importante. La gran mayoría de los centros solo atenderán 105 personas diarias, y la oficina de la JCE del Centro de los Héroes operara las 24 horas del día, siempre teniendo una cita previa.

Un proceso sin contratiempos

En un recorrido realizado por un equipo de El Nacional por algunos de los principales recintos, como el centro del Centro de Los Héroes, la Oficialía del Estado Civil Segunda Circunscripción, y la oficina del Ensanche Luperón se pudo constatar que todo acontecía sin contratiempo y las personas estaban sentadas.

 “Yo vine preparado para pasar la mañana entera aquí, pero entré y salí en menos de veinte minutos. El orden es notable y el personal sabe exactamente lo que está haciendo”, afirmó Franklin  Henríquez tras obtener su orden para pasar a tomarse la foto para el nuevo  documento.

Protocolos y logística

Desde que la persona llega se coloca en una fila y luego es asistida por una gestora de turno que lo lleva a un lugar donde este será atendido. Después de algunas verificaciones se le hará la captura de datos biométricos y fotografía.  Y pasara a otro modulo donde se le entregara su nuevo documento.

Un técnico de JCE toma de fotografía para la renovación de la cédula de una persona. Jorge González

Hay que destacar que si la persona quiere cambiar de dirección, o incluir la tipificación  de su sangre en la nueva cedula debe llevar la documentación pertinente. Igualmente si debe hacer algunas correcciones en nombre, apellidos o fechas debe llevar un acta de nacimiento actual.

“Yo vine ayer pero estuve un inconveniente estomacal, y fui a mi casa. Cuando regrese ya habían metido a todos y me dijeron que viniera hoy. Llegue temprano y ya estoy aquí espero que el proceso sea rápido”,  explicó Confesor Sarita.

Antecedentes

Según una nota de prensa La Junta Central Electoral (JCE) dijo ayer en la noche que atendió a 11,106 ciudadanos durante las primeras 12 horas de ese día, en el inicio de la fase de ejecución plena del proceso de cambio de cédula.

Explicaron que el total de asistidos 9,129 personas recibieron su nueva cédula ya personalizada, mientras que a otras 1,977 se les capturaron los datos biométricos y personales para la posterior entrega del documento en distintos municipios donde se aplica esta modalidad.

Origen de la cédula de identidad en República Dominicana

A principios de los años 30, la República Dominicana vivió una transformación administrativa y social que cambiaría para siempre la relación entre el ciudadano y el Estado: el nacimiento de la Cédula Personal de Identidad.

Instituida mediante la Ley núm. 247 del 29 de diciembre de 1931, este documento oficial entró en vigor el primer día de 1932. Sin embargo, en sus inicios, no era una herramienta para todos; su obligatoriedad se limitaba exclusivamente a los hombres mayores de 18 años residentes en el territorio nacional.

Esta fue un ejemplar de la primera cédula obtenida por el gricultor Domingo Álvarez, quien la obtuvo a los 50 años. Fuente JCE

La primera cédula

Como era de esperarse bajo el clima político de la época, el primer documento tuvo un dueño específico.

El primer documento emitido  fue asignado a Rafael Leónidas Trujillo Molina, entonces jefe del Estado, marcando simbólicamente el inicio del registro bajo su control. Como dato curioso, el segundo turno no fue para un alto funcionario, sino para el agricultor Domingo Álvarez, quien a sus 50 años pasó a la historia como el ciudadano que siguió al dictador en el registro civil.

Un diseño rústico pero funcional

Lejos de la tecnología actual, las primeras cédulas se imprimían en una cartulina gruesa conocida como «papel bula» o «estraza». Su estructura era sencilla:

Un pequeño libro de dos hojas en la portada tenia la fotografía e indicaba la demarcación y el número cardinal del portador. En el interior contenía los datos personales y, por primera vez, el uso sistemático de la dactiloscopia para registrar las huellas del ciudadano.

Obligatoriedad y castigo

Durante la dictadura, la cédula dejó de ser un simple trámite para convertirse en un instrumento de vigilancia. No portarla no era una opción. Según el artículo 7 de la referida Ley, aquellos que fueran sorprendidos sin el documento se enfrentaban a un sistema de sanciones estricto.

Las Sanciones: Multas de 5 pesos (una suma considerable para la época), 15 días de prisión, o en muchos casos, ambas penas simultáneamente.

Este documento no solo organizó la identidad nacional, sino que también se convirtió en uno de los pilares de control social durante uno de los periodos más complejos de la historia dominicana.

Jorge González

Periodista, fotógrafo, reportajista y editor fotográfico de El Nacional