La jefa de la unidad de enfermedades emergentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Diana Rojas, opinó este domingo que, aunque los pasajeros y tripulantes del crucero Hondius están aparentemente sanos, “no sería humano” dejar que continuasen viaje en el barco tras el brote de hantavirus.
Rojas confirmó que la OMS examinó a las personas que viajan en el barco fondeado frente a la costa de Tenerife, y que continúan sin síntomas. Sin embargo, explicó que es necesario un periodo de cuarentena de hasta 42 días, ya que el virus puede tardar hasta seis semanas en manifestarse.
“No sería de humanos dejar a las personas en un bote por 40 días”, explicó, al señalar también el impacto en la salud mental de pasajeros y tripulantes.

Por ello, agradeció la solidaridad del pueblo de Tenerife y de España con los pasajeros y la tripulación, quienes serán evacuados y viajarán utilizando únicamente una mascarilla N95.
La OMS considera que el uso de esa protección y el lavado de manos es suficiente, ya que el hantavirus no se transmite fácilmente, a diferencia de la covid-19.
La experta explicó además que este brote de la variante Andes del hantavirus en un crucero representa “un precedente de estudio”, porque evidencia la importancia de detectar rápidamente grupos de casos con síntomas similares durante los viajes.
Aunque las personas a bordo —de 23 nacionalidades— fueron clasificadas como de alto riesgo, Rojas aclaró que eso no significa necesariamente que tengan una alta probabilidad de contagio, sino que deben mantenerse bajo monitoreo para prevenir una mayor expansión del virus.
Finalmente, descartó que un brote en un crucero pueda considerarse una pandemia, insistiendo en que no es un virus de transmisión fácil.

