Orto-escritura: Vocablos exóticos “vestidos” en español

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A algunos dominicanos les resulta difícil hablar sin emplear palabras de otras lenguas, sobre todo del inglés, lo cual no es una buena costumbre. Para quienes puedan caer en esa tentación, les presento unas sugerencias. Primero me permito recordarles que la adaptación es la forma recomendada cuando es inevitable que la voz extraña de que se trate sea utilizada en nuestra lengua.

Hoy se trata de una colección de voces extranjeras relacionadas con el vestir. Las recomendaciones están avaladas por el Diccionario panhispánico de dudas y el Libro de estilo de la lengua española, ambos publicados por la Asociación de Academias de la Lengua Española, incluida la Real Academia Española.
Comenzamos con el vocablo -beis (beige). Del francés. Color castaño claro. -bléiser (blazer). Voz inglesa. Chaqueta deportiva de tela.-blúmer (bloomer).Voz inglesa. Prenda de vestir femenina que en el español dominicano devino en “blumen”, de uso no aconsejable. Su plural: blúmeres.

Todos usamos el pantalón de fuerteazul procedente de la cultura estadounidense: bluyín, adaptación de la voz inglesa “blue jean”. Se traduce como pantalón vaquero o texano.

El -esnob, esnobismo (del inglés snob) es la tendencia a imitar las maneras de otros. El protocolo a veces impone usos comunes. Por ejemplo, a unas actividades se asiste con traje de coctel o cóctel (de la voz inglesa cocktail, que es una bebida hecha de licores mezclados). Otras actividades exigen el esmoquin (del inglés smoking). Traje formal. Plural en español: esmóquines.

El esmoquin podría aportar /glamur/, vale decir elegancia, finura a quien lo usa (de glamour, francés), pero también a quien lleva /overol/, traje de una sola pieza (overall, inglés).

Para dormir también tenemos vestimentas: unos se ponen la /piyama/ y otros el /pijama/. La voz procede del inglés (pyjama). En el español general es vocablo masculino (el pijama) y suena la –j conforme a su grafía etimológica. En el español de América predomina la forma femenina (la piyama) y el sonido –ye.

Del inglés hemos recibido también el sustantivo /suéter/ (sweater). Su plural es suéteres. El Diccionario académico no define este vocablo, sino que remite a /jersey/, también anglicismo, al cual define así: “Prenda de vestir de punto, cerrada y con mangas, que cubre desde el cuello hasta la cintura aproximadamente”. Su plural en español: jerséis. Las palabras inglesas adaptadas al español si terminadas en –y cambian esta consonante por la vocal –i seguida de –s (ponis, pony; (gais, gay), (espráis, espray).

Palabra terminada en –y, procedente del inglés y que se define “prenda femenina, a modo de leotardo de tejido fino y muy elástico”: panty. Se ha adaptado como /panti/ y su plural es pantis, a pesar del repetido “panties” de la publicidad.

Pariente del panti ha de ser el /biquini/, prenda femenina de baño compuesta de un sujetador y una braga. Procede del inglés bikini. Debe su nombre a Bikini, nombre de un atolón (islote) de las Islas Marshall.

De la lengua francesa nos ha llegado /culote/ (culotte), prenda interior femenina en forma de pantalón corto.
Hasta ahora, los ejemplos tienen que ver con prendas de vestir, pero si alguien quisiera mostrarse públicamente con poca ropa, hará un /estriptis/ (striptease). Esta voz inglesa, nombra un espectáculo erótico.

Por el procedimiento de la adaptación han ingresado muchos términos a nuestro idioma, y seguirán ingresando. Ese proceso conlleva el acomodo al sistema fonológico, gráfico y ortográfico del español y está regido por normas. En unos casos la palabra extraña se amolda al español conforme a la pronunciación en su lengua de origen y en otros casos entra por la grafía.