Y cerrando este mes dedicado a la lucha contra el maltrato infantil, un recuerdo a Pinto, hermoso ejemplar de perro Leopardo de Catahoula que, por doce años estuvo en nuestra vida familiar dándonos el mejor de los amores porque los animales, como la niñez, necesitan mucha protección, y Pinto desencarnó un día de abril de 2023 mientras un veterinario amoroso con nosotros, su familia humana, dormía su vida terrenal difícil ya por una serie de dolencias que se agravaban rápidamente en su condición de perro viejito.
Se llamó Pinto porque era blanco lleno de pintas negras, de hecho, con un ojo de pirata con mancha y pestañas negras y el otro, en fondo blanco, cubierto de pestañas blancas.
Con un pelaje suave y precioso que, aunque llenaba de pelos la casa, valía la pena acariciar y cepillar por el agradecido vaivén de su hermosa cola.
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Era un perro grande, oriundo del sur de Estados Unidos, de donde vino siguiendo a su hermano humano.
De hecho, era un verdadero Catahoula de Luisiana, que viajó desde New Orleans, donde fue adoptado hacía ya doce años como el único perrito sordo de su camada, entrenado a conciencia por nuestro hijo que lo eligió expresamente por su condición.
Un verdadero hermanito, amoroso, educado y obediente, que vivió feliz, junto a nosotros y a Lola, una belleza negra viralata que compartió nuestra tristeza entonces y sigue siendo nuestra alegría.
Siempre tuvimos mascotas caninas, nombradas, recordadas en álbumes familiares, pero Pinto, fue muy especial. Probablemente, compartíamos edades, poco más o menos, y era mi sombra, siempre juntos, él sentía que tenía que cuidarme a mí, creando un vínculo que solo conocen quienes se miran en la pureza de los ojos limpios y profundamente amorosos de las mascotas caninas.
Habrá quienes lo entiendan porque muchas personas saben del doloroso proceso de duelo por una mascota, un tiempo en el que no cabe la idea de sustituirlo porque, definitivamente, los animales de nuestro entorno son también familia.
Con Pinto recordar que, incluir a los animales en nuestros afectos está estrechamente unido a la reducción de la violencia social, a la empatía y buenos sentimientos, a una cultura más respetuosa y justa.
Los estudios demuestran que la crueldad contra ellos frecuentemente va unida a comportamientos violentos hacia otras personas.
Desarrollar cariño y respeto por los animales es parte de los cambios necesarios para ser menos violentos.
Un mensaje que le debo a Pinto, por su fidelidad y amor incondicional.

