Con la sexta edición de su programa “plásticos por juguetes”, la Alcaldía del Distrito Nacional no solo lleva alegría a niños y familias que participan en el intercambio, sino que resalta el valor que tiene la preservación del medio ambiente.
Con la intención de obtener regalos como una bicicleta familias se dedican con mucho tiempo de anticipación a recoger botellas plásticas de las calles, con lo que a su vez contribuyen con el aseo de la ciudad. Los fenómenos atmosféricos y los efectos en la salud de la contaminación ratifican la trascendencia que tiene la preservación del medio ambiente.
La alcaldesa Carolina Mejía, que en la ejecución del programa cuenta con el respaldo de la empresa privada, ha tenido con el proyecto una valiosa iniciativa. No se trata de dar por dar. Además de contribuir con la recolección de desperdicios, los niños, jóvenes y sus padres se educan.
En los primeros cinco años el cabildo dice que se han recolectado más de 33 millones de botellas plásticas. Las firmas privadas que respaldan el programa también realizan una valiosa contribución al ornato y a la educación ambiental.
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