La traición por parte de alguien con una relación íntima puede ser confusa y profundamente dolorosa. Comprender el porqué de tales acciones puede ser complejo, ya que las motivaciones varían, pero aquí hay varias razones posibles por las que alguien podría traicionar una relación.
A veces, las personas traicionan a otros para obtener beneficios personales, como ganancias económicas, ascensos profesionales o una mejor posición. El traidor podría ver su confianza como una oportunidad para aprovecharse de ella.
Para algunos psicólogos la incompetente o celos profesionales pueden llevar a alguien a traicionar a un familiar o incluso al más leales de los amigos. Podría sentirse eclipsado por los éxitos de otros, lo que lo lleva a actuar de maneras que cree que lo igualarán o superarán.
Sin embargo, sobre este tema, hay algunos elementos pocos manejados, como es el caso de cuando una persona débil está bajo presión de fuentes externas como jefes, familiares, amigos o compañeros de trabajo, lo que podría llevarlos a traicionarlo para cumplir con esas expectativas o resolver conflictos en otra área de su vida.
A veces, las traiciones se deben a malentendidos o a una comunicación inequívoca. Lo que una persona percibe como traición puede ser visto por otra como una acción necesaria o justificada por razones diferentes.
Falta de empatía o flexibilidad moral :
algunas personas pueden no poseer una fuerte brújula moral o empatía hacia los demás, lo que las lleva a actuar de maneras que priorizan sus necesidades por sobre todo lo demás, incluso a costa de relaciones cercanas.
La traición también puede ser un mecanismo de defensa si la persona se siente amenazada, ya sea emocional o físicamente.
Las personas evolucionan, y a veces esta evolución puede llevar a un cambio de valores o prioridades. Lo que antes era un vínculo fuerte podría perder su valor, lo que lleva a acciones que se perciben como una traición.

