PRIMERA FILA



Prueba

La gestión de Luis Henry Molina en la presidencia de la Suprema Corte enfrenta su primera gran prueba de fuego con la apertura el próximo jueves del proceso contra los seis imputados por los 92 millones de dólares que admitió el consorcio Odebrecht pagar en sobornos para la adjudicación de obras. públicas.

Desde un primer momento el caso ha estado plagado de controversias y contradicciones, con el agravante de que a diferencia de otros países en el expediente no figura ningún peje gordo.

La justicia independiente que ha proclamado Molina tiene una prueba con una acusación que para especialistas y distintos sectores es más política que jurídica, tanto por las alegadas omisiones como por la inconsistencia de las pruebas.

En el proceso, que desde ya se perfila maratónico con las citaciones como testigos de descargo de senadores y diputados, estará en juego la imagen de la justicia.