Los movimientos huelgarios que se registraron en los ingenios azucareros en la región Este, dieron lugar al surgimiento de publicaciones clandestinas opuestas al dictador Rafael Leonidas Trujillo.
Al frente de estos movimientos y de muchas de estas publicaciones, estaba el legendario líder obrero, Mauricio Báez, nacido en Palenque, San Cristóbal, y radicado desde muy joven en San Pedro de Macorís.
El Popular, un periódico de tendencia izquierdista, vocero del Partido Socialista Popular (PSP), salió a circular en el mes de octubre del año 1946. Era un órgano informativo que surgió amparado en una demagógica decisión del tirano que dejo sin efecto la legislación anticomunista. Sus editores eran exiliados contrarios al régimen que retornaron al país confiados en la falsa garantía ofrecida por Trujillo.
El Popular, al igual que Juventud Democrática, vocero del Movimiento Juvenil Socialista (MJS), desaparecieron del escenario después de una corta supervivencia en la clandestinidad.
El Combate, fue otra publicación contraria a Trujillo que circuló entre la clase obrera de la región oriental, especialmente en San Pedro de Macorís y La Romana. Fue fundado por Antonio Báez, primo de Mauricio, en septiembre de 1936.
Otras publicaciones de los trabajadores que circularon en la región Este fueron El Obrero, La Antorcha y El Federado, el ultimo dirigido por Mauricio Báez, y fungió como órgano de la Federación de Trabajadores de San Pedro de Macorís. La existencia de este medio fue hasta abril de 1946.
En 1945 se editaron 500 ejemplares, y al año siguiente mil. Su venta a 10 centavos el ejemplar constituía un desafío para sus editores, todos jóvenes de orientación izquierdista, ya que era un medio de propagación del mensaje político antitrujillista.
El Federado tomó una línea muy diferente a El Combate, que dirigió Antonio Báez. Mientras el primero se restringía a la demanda de corte económico, El Federado planteaba demandas generales en un tono agresivo contra los capitalistas.
El Combate y su director no perdían tiempo para ensalsar a reconocidos capitalistas de la región Este, y en ocasiones al régimen trujillista, al tiempo que aceptaban anuncios de empresas que invalidaba su capacidad de combate y rebeldía.
Esta situación provocó que Mauricio se viera compelido a romper con su primo y concentró sus esfuerzos en mantener El Federado al margen de cualquier proclama de adhesión al sector azucarero y al gobierno de Trujillo.
A principios de 1956 se fundó en La Habana, Cuba, el Movimiento Popular Dominicana (MPD) y días después circuló clandestinamente su órgano informativo, bajo el título Libertad. Cuando algunos dirigentes de la organización pro comunista decidieron regresar al país en el año 1960, el periódico fue legalizado.
Otros mecanismos de comunicación secreta que buscaban despertar el sentimiento antitrujillista de la población, fueron los graffitis aparecidos en lugares públicos con las siglas CT, es decir, Contra Trujillo. Quienes eran sorprendidos colocándolos se defendían bajo el alegato de que CT quería decir Ciudad Trujillo.
A principios de 1960 los combativos Panfleteros, grupo integrado por jóvenes de Santiago, distribuyeron unas hojas sueltas contra el dictador, y los autores fueron apresados, salvajemente torturados y asesinados en la cárcel de La 40.
El Grito, fue otra pequeño periódico que enfrentó directamente y sin temor a la dictadura, y su editor fue Rafael Mieses Peguero (Cocuyo), uno de los pocos militantes del Partido Socialista Popular (PSP), que permaneció en el país. Su circulación fue muy efímera, solamente salieron dos números.
