Familiares de una profesora asesinada en su residencia en Samaná denunciaron hoy que a un año del crimen aún sus autores intelectuales no han sido sometidos a la justicia y dudan que su muerte fuera para robarle prendas, como había informado la Policía.
Los hijos de Bethania Altagracia Ureña Hilario, de 72 años de edad, asesinada el 21 de octubre de 2011 en su vivienda en Samaná, creen que la muerte de su madre fue debida a una ganancia de causa que tuvo con unos terrenos en Loma de Los Báez, y no para robarle .
Francisco José Taveras y Luz Bethania Frymus Ureña, hijos de la víctima, aclararon que aunque están presos los presuntos autores materiales, el caso no ha terminado, porque a su juicio, los planificadores de la muerte aún no están en la cárcel.
Explicaron que un mes ante de su muerte, Ureña Hilario había participado en un litigio del que tuvo ganancia de un terreno del que supuestamente le querían despojar.
A mami le hicieron una amenaza, y mi madre dejó una carta, diciendo: sí algo me pasa esas personas me han amenazado, porque han perdido el negocio que querían hacer con mi tierra, relataron.
Frymus Ureña dijo que la Policía tiene en su poder la carta que dejara la occisa en la que incrimina a varias personas, cuyos nombres no han sido revelados.

