Washington. EFE. Dos grupos hispanos se disponen a presentar sendas querellas contra una ley promulgada en Arizona que criminaliza a los inmigrantes indocumentados en ese estado, mientras el Gobierno federal revisa la legislación por si supone una violación a los derechos civiles.
La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, puso ayer su firma en la legislación que refleja la impaciencia de su Estado y otros por la falta de una política inmigratoria clara y firme del Gobierno federal que ha causado la presencia en el país de más de 12 millones de extranjeros indocumentados.
El presidente estadounidense, Barack Obama, que calificó ayer como mal encaminada la ley de Arizona antes que Brewer la promulgara, ordenó al Departamento de Justicia que estudie la norma para determinar si viola las leyes federales de derechos civiles.
La nueva disposición legal autoriza a las policías del estado a detener, interrogar y exigir documentos a las personas de que los agentes tengan razones para sospechar que son inmigrantes indocumentados.
El Fondo Mexicano-Estadounidense de Defensa Legal y Educación (Maldef, por su sigla en inglés) indicó en un comunicado que la legislación lanza a Arizona en una espiral de temor, desconfianza en las comunidades, creciente criminalidad y litigios costosos, con repercusiones para todo el país».
Maldef anunció que iniciará una querella contra ella.
Por su parte William Sánchez, presidente de la Coalición Nacional del Clero Latino y el Fondo de Dirigentes Cristianos para la Defensa Legal, señaló que también su grupo prepara una demanda en el ámbito federal para impedir que se aplique la nueva ley en Arizona.
Millones de latinos en todo el país están conmocionados, sostuvo Sánchez, cuyo grupo representa a unas 30.000 iglesias evangélicas en todo Estados Unidos, incluidos 300 pastores hispanos en Arizona.
La aprobación de la normativa la semana pasada en la legislatura de Arizona respondió al clamor de ciudadanos, especialmente cerca de la frontera de México, después que un ranchero fuera asesinado supuestamente por inmigrantes indocumentados o contrabandistas, en una región por donde cada año cruzan millones de extranjeros que ingresan ilegalmente a Estados Unidos.
No podemos sacrificar nuestra seguridad a la avaricia asesina de los contrabandistas de drogas, dijo Brewer.
Detener indocumentados
La promulgación en Arizona de una ley sin precedentes que obliga a detener a los indocumentados amenaza con convulsionar el debate migratorio en Estados Unidos, donde viven cerca de 11 millones de personas sin papeles. que suceder de forma adecuada.

