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Reforma policial

Reforma policial

El crimen de la pareja de esposos evangélicos Elizabeth Muñoz, de 33 años, y Joel Díaz, de 37 años, cometido por agentes policiales la noche del martes 30 de marzo del presente año ha caído muy mal en el Gobierno, porque fue cometido mientras horas antes se daba a conocer el informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre el respeto a los derechos humanos en el país, sobre la corrupción de Estado, la mala aplicación y poca independencia del Poder Judicial, el narcotráfico y la discriminación racial, en especial contra los haitianos.

Ninguna autoridad civil ni militar ha podido con la Policía que tenemos. ¡Ya basta¡. En la Redacción de El Nacional nos pronunciamos entre compañeros sobre éste crimen. Nos dijimos al unísono: ¡Ya basta!.

Bien ha hecho el presidente Luis Abinader con disponer la cancelación de los agentes involucrados en el crimen de los esposos evangélicos y su sometimiento a la Justicia, pero no es suficiente, porque la “cultura” de los crímenes y delitos continuarán en una Policía Nacional corrompida y atrapada.

Hoy, más que nunca, se precisa de un proyecto de ley que disponga la desaparición gradual de la actual Policía Nacional y su conversión en una Policía Militar, bajo la dirección del Ministerio de las Fuerzas Armadas, cuyo director general sea un alto oficial del Ejército, la Fuerza Aérea o de la Armada Dominicana; que los directores departamentos y comandantes provinciales y regionales sean oficiales militares y sus investigadores sean miembros de la Dirección Nacional de Investigaciones (DNI).

Además, que todos los miembros de ese organismo sean transferidos al Ministerio de Defensa Y distribuidos en las tres ramas armadas del país.

Hago el planteamiento porque todavía el Estado ni la sociedad del país están preparados para convertir la Policía en una dependencia de las alcaldías, como prevalece en Estados Unidos y otras naciones.

Por: Rafael T. Jaime
rtjaime@gmail.com

El Nacional