Simpatizantes del partido LIBRE protestan contra los resultados de las elecciones generales en Tegucigalpa, Honduras, el martes 9 de diciembre de 2025. (Foto AP/Moisés Castillo) / Archivo
Santo Domingo.– La crisis poselectoral en Honduras se mantiene por 43 días consecutivos, a pesar de que el traspaso de mando presidencial está previsto para el próximo 27 de enero, conforme a lo establecido en la Constitución de ese país.
La situación ha generado preocupación en varios gobiernos de la región, entre ellos el del presidente dominicano Luis Abinader.
Ante la crisis, los gobiernos de República Dominicana, Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay y Perú suscribieron una carta conjunta en la que exhortan a las fuerzas políticas hondureñas a respetar el orden democrático, garantizar una transición pacífica y privilegiar el diálogo, al tiempo que expresan su confianza en que el pueblo hondureño sabrá defender los valores de la libertad y la democracia.
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El escenario se agravó luego de que la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, emitiera el pasado viernes un decreto aprobado por el Congreso Nacional, de mayoría oficialista, mediante el cual se ordena un recuento de los votos emitidos en las elecciones generales celebradas el 30 de noviembre.
La medida fue adoptada a pesar de que el 24 de diciembre el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó como ganador al candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, presidente electo para el período 2026-2030, con un estrecho margen sobre el también conservador Salvador Nasralla, del Partido Liberal.

Castro justificó la decisión al alegar la existencia de irregularidades durante el proceso electoral. Legisladores oficialistas señalaron, además, una supuesta interferencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien días antes de los comicios expresó públicamente su respaldo a Asfura, conocido como “Tito”.
De acuerdo con el decreto, el CNE deberá revisar las actas correspondientes a 3.9 millones de votantes, incluidos 132,006 sufragios contenidos en 306 actas que no fueron contabilizadas inicialmente.
En Honduras están habilitadas para votar unas 6.5 millones de personas, lo que se traduce en una participación del 60.19 %, una reducción de 8.39 puntos porcentuales en comparación con las elecciones de 2021.


El decreto, avalado por el pleno del Congreso, dispone el recuento de votos en los niveles presidencial, legislativo y municipal.
La declaratoria fue respaldada por el pleno del CNE, integrado por su presidenta, Ana Paola Hall; la consejera vocal, Cossette López; y el consejero suplente, Carlos Enrique Cardona.
