Este año 2023 que empieza a balbucear, será el reto de nuestro presidente Luis Abinader optar por la reelección, que la Carta Magna le autoriza, y también el PRM, que abjuró la no reelección, que postularon tanto los impolutos Juan Bosch en la Constitución del 29-04-1963, y José Francisco Peña Gómez.
Abinader, un político bisoño, pero que ha manejado con reconocidos éxitos internacionales la salud por la Oficina Panamericana de la Salud, alusivo al pronto dominio del covid-19, y economía por la Cepal y Standar&Poors, como si fuese un veterano.
Esos logros de nuestro presidente Abinader, con el aprobatorio sello internacional, endosan, hoy, más de un 60% de aprobación a su desempeño gubernamental, conforme a varios sondeos auspiciados por sectores interesados en medir el pulso gubernativo, “como van las cosas”.
El factor reelección de nuestro gobernante transitaba sin aparente tropiezo, empero, a pocas horas de expirar 2022, surgieron señales preocupantes, al bosquejarse un resquicio de posibilidad limar diferencias PLD-FP, y solidificar un proyecto presidencial unido de Leonel Fernández.
En ese contexto, también surgió en el agonizante año anterior, la especie de un posible acuerdo entre el ex presidente Fernández, el candidato a vencer Abinader, y el ex ministro de Defensa e historiador José Miguel Ángel Soto Jiménez (Pepito).
Concerniente a la primera versión, interpreto elemental que el equipo de comunicación presidencial inicie un despliegue de esos logros en salud y economía avalados por instituciones internacionales citadas, en cada ocasión que el doctor Fernández refiera una falla a nuestro gobernante, responderle con ejecutorias actuales, y desaciertos del contrario.
Elemental.
Alusivo al segundo, Soto Jiménez podría completar a Leonel parte de la estrategia que dominó en su carrera militar, conociendo in situ al país, sus gentes, sobre todo, los principales empresarios y políticos de cada provincia, con los cuales compartió de ahí a ahí, transferida ahora al plano civil, aunque cero votos.
Desde sus inicios en este reto reeleccionista de nuestro gobernante, concebí que el cavernario odio de Neanderthal del ex presidente Danilo Medina hacia Leonel, no en sentido contrario, analizando la soberana conceptualización intelectual de Leonel, constituiría el primer factor para viabilizar la reelección de Abinader.
Ahora, esa original tesis perfila superarse, diluirse, catapultada por la grima de tanto el PLD como FP, relegarse contemplar, como Abinader podría seguir degustando el goloseado y riquísimo pastel del poder.
Nuestro presidente Abinader, agudo detectador de la semoviencia de las circunstancias, de ninguna manera es ajeno a todo cuanto consigno.
Interpretando y manejando las coyunturas, que todo lo definen en la política y los hombres, Luis Abinader podría convertirse en el primer perredeísta en reelegirse.
¡Hasta la victoria siempre, querido presidente!.
Por: Ubi Rivas
ubirivas30@gmail.com

