SANTIAGO. La desesperación y la angustia se apoderan de miles de familias de esta ciudad y localidades de la provincia Espaillat, Moca, quienes quedaron sin el servicio de agua potable desde el pasado 24 de los corrientes, cuando se produjo una explosión en una tubería del acueducto Cibao Central en la comunidad de La Zanja, de Sabana Iglesia.
Y ello así porque los ciudadanos han tenido que recurrir a comprar botellones y camiones de agua para poder satisfacer sus necesidades básicas de higiene personal y los quehaceres de las casas.
Mientras tanto, el director general de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), Andrés Cueto, en un vídeo enviado a las redes sociales, agradece la comprensión de los usuarios en estos días al no disponer del preciado líquido.
“Quiero informarle a la ciudadanía que estamos muy agradecido de su comprensión, y que nos estamos acercando a la solución del problema, ya hemos cambiado la tubería, estamos en el proceso de soldadura y esperamos completar el vaciado esta noche para pronto restablecer el suministro de agua a todos nuestros clientes”, subrayó Cueto.
La tubería que explotó es de 60 pulgadas, y es la que está conectada a la línea de aducción del agua cruda que se recibe para enviarla a la toma de la Noriega.
Residentes en diferentes sectores urbanos como ensanche Libertad, Bermúdez, Villa Progreso, Pekín, Nibaje, ensanche Espaillat y de los municipios de Licey al Medio, Tamboril, Villa González, Puñal, Hato del Yaque y la Canela, expresaron las dificultades que enfrentan para abastecerse de agua potable.
“Un vecino me pasa agua de su cisterna, pero me dijo que ya se le agotó, él también tendrá que salir a comprar botellones de agua”, expresó María Santana, de la urbanización reparto Universitario.
Mientras que en la parte frontal de la sede de CORAASAN, de Nibaje, decenas de camiones-cisternas son llenados para luego salir a repartir agua en las zonas críticas.
Moradores de La Zanja habían denunciado las filtraciones que presentaba la estructura que colapsó.
El Gobierno Central y la propia CORAASAN se han comprometido en resarcir a las familias que resultaron con sus viviendas dañadas y los enseres del hogar dañados.

