Libre pensar
Paciencia ante injuria En 1613, el obispo de Annecy, en Ginebra, Suiza, Francisco de Sales, latigó desde el púlpito el descarrío y la depravación, y ¡oh, Hacedor!, sus sermones enfadaron a un vicioso rico influyente de esa cuidadela. El remolón no cesó en una blasfemia como contrarréplica, ni frenó siquiera por el piadoso repique de […]
