Por más que el exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, se obstine en defender la objetividad de la investigación que culminó con el sometimiento de solo seis personas por los sobornos pagados Odebrecht a partir de 2001 para la adquisición de obras públicas, las múltiples omisiones denuncian la parcialización de la pesquisa con el claro propósito de encubrir a funcionarios y legisladores de los gobiernos del PLD e involucrar a dirigentes del hoy oficialista PRM.
Al margen de la afirmación del empresario Ángel Rondón de que se le propuso que involucrara a figuras del entonces partido opositor en el escándalo, incluyendo al presidente Luis Abinader, con la promesa de buscarle un arreglo a su caso, que haya más inculpados del partido en cuya gestión menos préstamos se aprobaron y menos proyectos se ejecutaron no es mera casualidad.
Jean Alain ha dejado demasiado huellas que lo comprometen en la politización del escándalo. Por ejemplo, en el archivo del expediente contra ocho personas que en principio habían sido imputadas figuran cinco dirigentes del PRM y tres del PLD.
Pero además de la politización asoma la interrogante en cuanto al colmo de los colmos, que consiste en que a diferencia de Brasil y Perú, bajo la gestión de Jean Alain no se pudieron descubrir los sobornos por 54.3 millones de dólares, en adición a los otros 92, pagados por la constructora para siete obras y la termoeléctrica de Punta Catalina que documentó el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.
Esas construcciones, bien identificadas y que se excluyeron de la investigación, se ejecutaron a partir de 2012.
Ha tenido la extraña suerte de que no se ha salido a reclamar, ni siquiera para excitar el morbo, la decodificación de los seudónimos con que se hicieron las transacciones.
La omisión de la Procuraduría ha alejado la posibilidad de que el país recupere 100.6 millones de dólares, en adición a los 184, que en virtud del acuerdo de lenidad tendría que pagar la constructora por los sobornos.
Antes que rendir cuentas, Jean Alain, como quien se huele algo, ha querido ver en las revelaciones de Rondón una campaña de descrédito en su contra. Sin embargo, evade emplazarlo sobre los nombres y las circunstancias en que el exrepresentante de Odebrecht, Marco Vasconcelos Cruz, habría identificado a 35 funcionarios y legisladores con los pagos ilícitos.
No hay que ser muy perspicaz para darse cuenta de que se quiso cargar el mayor peso de Odebrecht al PRM y excluir a pejes gordos del PLD. Como otra muestra de las omisiones hay que recordar los pagos millonarios no transparentados a Joao Santana como uno de los principales asesores del pasado Gobierno.
Por: Luis Pérez Casanova
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