El jueves 8 de mayo se conmemora el 40 aniversario de la muerte de uno de los más polémicos sociólogos de la historia, y maestro de la escuela Funcionalista, como lo es Talcott Parsons.
Fundador del departamento de sociología de la universidad de Harvard, Parsons zarandea el mundo de las ciencias con su obra El Sistema Social, escrita en 1951, en donde el cúmulo de teorías funcionalistas y estructuralistas anteriores (Pareto, Weber, Durkheim, Homans, Marion Levy, etc.) van a influenciar grandemente en su libro.
Para Parsons, y partiendo de sus concepciones de la conducta social, la sociedad es un sistema a gran escala, persistente y autosuficiente de interacción social, que debe enseñar a sus propios miembros, puesto que permanece más que las personas.
Pero como en el mundo de la ciencia hay que hilvanar muy bien las teorías como forma de convertirlas en ley, Parsons recibió críticas a sus tesis, como las que le formuló el también sociólogo y profesor de Columbia University, Charles Wright Mills quien las califica de simples verborreas envueltas en un manto de engaño.
Parsons considera que la estructura social está compuesta por instituciones, las instituciones por papeles y los papeles por expectativas recíprocas.
Igualmente para el sociólogo, que sus ancestros fueron de los primeros ingleses en llegar a Estados Unidos, las instituciones son unidades de un orden mayor que se forman con status-papeles cuando los mismos se integran y generalizan.
Parsons dice que los modelos alternativos definen los relacionales de expectativas de papeles, que él los sitúa en cinco pares: Afectividad frente a neutralidad, Autoorientación hacia la colectividad, universalismo frente a particularismo, Logro frente a adscripción, y Especificación frente a difusión.

