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TE ENTERASTE

TE ENTERASTE

La intensidad en todo el camino de la final de la NBA fue clave para que Golden State conquistara el título de la NBA.

Steve Kerr, el feliz dirigente de los Warriors sabía que no podía darle chance a Cleveland, conociendo que esa escuadra tiene en sus filas a LeBron James, el mejor jugador del baloncesto del mundo en la actualidad.

Comparto la expresión de Steve Kerr, quien habló de la perserverancia y el sacrificio de cada uno de sus jugadores y del cuerpo técnico de los campeones para poder conseguir la meta de ganar la corona luego de esperar 40 años sin poder saborear el néctar de la victoria.

Golden State jugó un gran baloncesto todo el camino. Desde que comenzó la temporada salió con la etiqueta de campeones y hoy pueden celebrar con orgullo, pues triunfaron con un trabajo enorme.

El capataz Steve Kerr logró dominar el ego de sus estelares jugadores y los controló para que realizaran un juego en conjunto. Y que nunca pensaran en la individualidad.

Los jugadores y la dirección técnica de los Warriors enseñaron a los atletas que el trabajo, la disciplina, el amor a su ciudad, el agradecimiento a sus fanáticos y la entrega por completo rinden sus frutos.

 

Stephen Curry

El “muchachito” de Stephen Curry fue sensacional. Bailaba frente a la defensa para tirar un lance kilométrico de tres puntos que hicieron estragos a la defensa de Cleveland y levantaban el entusiasmo a los jugadores de Golden State.

Curry se convirtió en la principal amenaza de sus contrarios y se convirtió en un ídolo mundial, pues hasta los niños estuvieron pendientes y se escucha en las canchas cuando ellos se autoproclamaban como el Curry del barrio.

Lo cierto es que el jovencito de los campeones hizo de todo en el tabloncillo y se robó el corazón de la inmensa legión de seguidores que tienen ahora los Warrriors.

Andre Iguodala

Andre Iguodala fue escogido sorpresivamente como el “Jugador Más Valioso” de la final de la NBA.

Desde mi óptica, el alto honor que recibió se debió a que los periodistas que votan en la NBA, vieron la defensa y la agresividad de Uguodala frente a LeBron James, quien asimismo se proclamó como el mejor atleta del mundo.

Aunque a la gente no le gustó la “prepotencia” de LeBron, lo cierto es que no habló mentiras, pues el hombre es una fiera y es una realidad de que es el rey de reyes.

Iguodala disfrutó su triunfo. Y no era para menos, pues pasará a la historia, no sólo por haber estado en el equipo campeón de los Warrios que quebraron una marca negativa de 40 años sin ver a linda. Y además enfrentó si temor a defender a LeBron que nunca quería ceder un palmo. Quería la victoria y la gloria como nadie.

Golden State es un campeón de campeones.

Pueden disfutar, gozar, saltar y celebrar por meses. Su triunfo ha sido muy merecido y más que proviene de la perseverancia, el esfuerzo en conjunto y un apoyo de los jefes de los Warriors y de una inmesa fanaticada que nunca abandonó a los dueños de la NBA en la actualidad.

No hay dudas de que los “Guerreros” tienen motivos para celebrar en grande.

¡Salve campeones!

Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

 

Leo Corporán

Columnista y editor deportivo de El Nacional. Fundador del Club Mauricio Báez.