Francisco Martínez, ex selección nacional de baloncesto, resaltó las virtudes del profesor Virgilio Travieso Soto al expresar que fue “un hombre enteramente ético, digno y de un comportamiento ejemplar”.
Martínez, considerado como uno de los hijos de Travieso Soto, estuvo a cargo junto a Faisal Abel Hasbún, de la semblanza de Travieso Soto.
Ambos hablaron por separado en un acto que se celebró el pasado sábado en el busto de Virgilio situado frente a la entrada principal del Palacio de los Deportes que lleva su nombre.
Francisco dijo, “señores no es fácil rememorar a este paladín del deporte y la decencia. Un hombre que predicó con el ejemplo. Yo diría que predicó con un ejemplo singular. Un hombre que tuvo un comportamiento de excepción”.
Y luego agregó, refiriéndose a Travieso Soto: “Hablamos de un extraordinario ciudadano que, además de impoluto y practicante de los más puros principios y la ética, forjó su vida pública y privada con disciplina, coherencia e incuestionable firmeza ciudadana”.
Prohombre
Francisco Martínez, quien conoció muy bien al profesor Virgilio Travieso y recibió muchos consejos del maestro y educador, expresó que “hablamos de un prohombre cuyo accionar se caracterizaba por marcar caminos de verdadera moralidad”.
Algo que gustó en los pronuciamientos de Francisco Martínez fue cuando expresó que Travieso Soto actuó en base a unos principios que no tropezaban con ninguna praxis personal ni odiosa.
Y adujo que eso se debió a que, “en efecto, su práctica social y valores éticos siempre estuvieron por encima de cualquier comportamiento personal”.
En ese momento recibió un gran aplauso de los presentes.
Sin demagogia
Otro aspecto importante que resaltó Francisco Martínez fue cuando señaló que “Virgilio Travieso Soto entendió y su transcurrir por esta tierra de bondades y maldades, era trabajar por el bienestar colectivo y haciendo el bien. Siempre con los hechos en la práctica, sin demagogia, sin teorías baratas y siempre apegado a los mejores intereses y en beneficio del más acentuado interés nacional”.
“Don Virgilio nos exhortó a todos a que solidifiquemos bien esta frase: ‘Siempre actuó haciendo…nunca dejando de hacer’”.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

