¿Qué Pasa? Salud

Tomar agua: un hábito básico que olvidamos

Tomar agua: un hábito básico que olvidamos

Entre el café, los refrescos, los jugos y las bebidas energéticas, el agua ha quedado en segundo plano. Síntomas como el dolor de cabeza, la fatiga y la falta de concentración no siempre son producto del estrés; a menudo se deben a algo mucho más sencillo: deshidratación.

El cuerpo puede pasar días sin comida, pero no puede funcionar correctamente sin agua. Aun así, miles de personas no priorizan su consumo, mientras que otras simplemente olvidan beber lo suficiente a lo largo del día.

Según el médico general, doctor Luís Cruz, solemos enfocarnos en la dieta, el ejercicio o los medicamentos, pero “olvidamos que el cuerpo humano está compuesto aproximadamente por un 60 % de agua y que prácticamente todos los sistemas dependen de una adecuada hidratación”.

Destaca que, debido a las rutinas laborales intensas o a la preferencia por otras bebidas, muchos posponen su consumo y no lo perciben como algo urgente hasta que aparecen los síntomas.

Dr. Luís Cruz.

“Existe una falta de educación sobre sus beneficios reales. Culturalmente, no se promueve tanto como otros hábitos de salud”, afirma el galeno, quien agrega que esperar a sentir sed es un error, ya que este es un mecanismo de alerta tardío.  “Cuando sentimos sed, el cuerpo ya ha comenzado un proceso de deshidratación leve. Especialmente en niños pequeños y adultos mayores, este mecanismo puede no ser tan eficiente”.

¿Qué sucede cuando nos falta agua?

Cuando el cuerpo pasa horas sin hidratarse, el volumen sanguíneo disminuye y el corazón debe trabajar más para mantener la presión. Los riñones concentran la orina para conservar líquido, aumenta la liberación de la hormona antidiurética y la sangre se vuelve ligeramente más concentrada. De prolongarse esta situación, la función renal y la regulación de la temperatura pueden verse afectadas.

Otros indicadores incluyen boca seca, orina oscura, fatiga, mareos y falta de concentración, dijo el Dr. Cruz, quien sostuvo que un indicador clave es el color de la orina; “esta debe ser de un tono amarillo claro”.

Grupos de riesgo y recomendaciones

Este hábito suele descuidarse más en adultos mayores, niños, personas con trabajos físicamente demandantes, pacientes con enfermedades crónicas y personas con sobrepeso que suelen sustituir el agua por bebidas azucaradas.

Para mejorar la hidratación, el Dr. Cruz recomienda, comenzar el día con un vaso de agua antes del café, tener siempre una botella visible, asociar el agua a rutinas diarias, no esperar a tener sed y aumentar la ingesta en climas calurosos. Una meta general orientativa es 30–35 ml por kilogramo de peso al día, ajustando según cada condición.