Editorial

Transparencia

Transparencia

La creación mediante decreto del Sistema Nacional de Becas y Crédito de Apoyo Educativo constituye un importante paso de avance en la garantía de transparencia de gestión y concesión de facilidades oficiales para realizar estudios académicos en el país y en el extranjero.

El Poder Ejecutivo dispuso la creación de una plataforma tecnológica denominada Portal Único de Becas (Pube) que servirá como herramienta para recolectar todas las informaciones y procedimientos en relación con la identificación y selección de los beneficiados.

También se creó una comisión compuesta por funcionarios de ocho instituciones y tres representantes de la sociedad civil que tendrán a su cargo garantizar claridad en el proceso de adjudicación de las becas.

El presidente Luis Abinader ha prometido evitar que las becas de estudios que otorga el Gobierno con el concurso de instituciones nacionales y extranjeras, sean objeto de privilegios o discrimen, por lo que ha ofrecido seguridades de que el único requisito para acceder a ese programa será el de “estudiar mucho”.

Tan trascendente como garantizar transparencia en la adjudicación de becas, es el anuncio de que se creará un fondo de crédito educativo, mediante un fideicomiso que administrará el Banco de Reservas, lo que permitirá que cientos de jóvenes puedan acceder a programas de estudios superiores.

El Gobierno y el Estado tienen la obligación de garantizar a todos los estudiantes acceso a la educación básica, secundaria, universitaria, además de distribuir con justicia y equidad las facilidades que otorga para realizar estudios de alto grado en centros académicos nacionales o extranjeros.

Durante tantos años, muchas becas oficiales se otorgaban mediante procedimientos nebulosos, tintados de privilegios, en los cuales prevalecía el nepotismo y amiguismo, lo que excluía a postulantes que reunían condiciones o prerrequisitos para optar por una de esas facilidades.

Se recibe con vítores el decreto presidencial que procura garantizar transparencia y equidad en la adjudicación de becas, así como la buena nueva de que se instituirá un sistema oficial de crédito educativo dirigido a estudiantes que saldarían su deuda después de insertarse en el mercado laboral. Que así sea.

El Nacional