A rajatabla

Orion Mejia


Huracán económico

 

Han hecho bien el Banco Central y la Junta Monetaria en blindar la economía al liberar más de 29 mil millones de pesos del encaje legal para incrementar el crédito al sector productivo, lo que evitaría que una desbordada campaña electoral afecte la previsión de crecimiento del PIB.

Mientras la clase política compite en un juego a presión de cancha que ha comenzado mucho antes del banderazo que debe dar la Junta Central Electoral, las autoridades monetarias han adoptado previsión ante el inicio de una temprana temporada ciclónica que se vaticina muy activa

La intermediación financiera de miles de millones de pesos para colocarlos a una tasa de 9% a los sectores exportación, manufactura, agropecuaria, vivienda, comercio, Pyme y consumo, garantiza dinamismo económico con baja presión inflacionaria.

En otro A Rajatabla llamé la atención sobre la posibilidad de que el perfil de la campaña electoral, matizado por crisis en los partidos, difícil aplicación de las leyes de Partidos y Electoral y déficit de confianza en la JCE, impacte negativamente sobre las previsiones de crecimiento de la economía.

Parece que las autoridades monetarias comparten ese temor al liberar $29,000 millones para que bancos y asociaciones mutualistas amplíen sus carteras de préstamos con bajas tasas de interés a sectores ligados a la producción, comercio y consumo.

La campaña electoral se parece mucho a la temporada ciclónica, ante la cual hay que adoptar medidas de prevención aunque al final del periodo no pase ningún ciclón, tormenta o huracán, más aun cuando la guerra proselitista comenzó antes de declarar abiertas las hostilidades.

Es de vital importancia que para 2019 se cumplan los pronósticos de crecimiento del PIB sobre 5,5%, de la meta de inflación por debajo de 4%, de inversión extranjera directa por 2,500 millones de dólares, reducción del déficit fiscal de 2,3% a 1,7% del PIB, lo que no se consigue con promesas electorales.

La locomotora de la economía no puede detenerse ni disminuir velocidad, por lo que Gobierno y sector productivo están obligados a evitar que la campaña electoral se erija como severo obstáculo a los programas de estabilidad monetaria, control de inflación y expansión de la actividad productiva.

El 2020 será un año difícil, muy difícil, por lo que es absolutamente imprescindible blindar la economía en el segundo semestre de 2019, sobrepasar las previsiones de crecimiento, expansión, ingresos por inversión extranjera, turismo, remesas y exportaciones.

La campaña electoral, que se extenderá por más de un año, puede ser tan destructiva y caótica como podría ser la temporada ciclónica, por lo que el mejor remedio debe ser adoptar medidas de prevención ante la posibilidad de un ciclón batatero o de un huracán económico.