De la intrigante desaparición del niño de tres años Roldady Calderón, ocurrida cuando jugaba en el traspatio de la casa de una tía suya en Los Tablones, de Manabao, Jarabacoa, se cumple hoy el primer año en medio de un velo de misterio.
El suceso ha puesto a prueba la capacidad de investigación y hasta la propia integridad del Ministerio Público y los cuerpos que han intervenido en las pesquisas.
Resulta altamente suspicaz que a 12 meses de la desaparición del niño la comisión encabezada por la procuradora Olga Diná Llavería no haya dado con alguna pista que ayude a esclarecer la suerte corrida por el infante.
Entre las múltiples interrogantes se piensa que las autoridades protegen o encubren a los responsables de la desaparición del niño.
Puedes leer: Reduciendo el ausentismo escolar: la misión del Inabie en acción
El caso se torna más extraño cuando ni siquiera una recompensa de un millón de pesos ofrecida por los padres de Roldany ha arrojado luz sobre su desaparición.

