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Aumentan los divorcios

Aumentan los divorcios

Ernesto Guerrero

En los últimos años, nuestro país ha visto un notable aumento en las tasas de divorcio, alcanzando un alarmante 60% en 2025. Este fenómeno no se puede atribuir únicamente a las mujeres, como a menudo se sostiene en un discurso misógino que las culpa por descuidar la maternidad en favor de sus carreras.

Décadas atrás, las mujeres no tenían la posibilidad de estudiar o trabajar fuera del hogar. El hombre era visto como único proveedor, y las mujeres debían someterse a las decisiones de su pareja. Sin embargo,  su incorporación al mercado laboral ha transformado la dinámica de las relaciones conyugales, brindando a las mujeres la autonomía necesaria para tomar decisiones sobre su vida personal, incluido el divorcio.

La idea de que las mujeres están abandonando sus responsabilidades familiares por sus carreras es una simplificación peligrosa. La responsabilidad del hogar y la crianza de los hijos es una tarea compartida, y los hombres deben asumir su parte en esta ecuación. Culpar a las mujeres por el fracaso de un matrimonio es ignorar el hecho de que, en muchas ocasiones, son los hombres quienes aún sostienen creencias arcaicas sobre el papel de la mujer en la familia.

Además, el fenómeno de los divorcios está ligado a un cambio generacional. Los jóvenes están desafiando las normas tradicionales, y la aceptación del divorcio ha aumentado. A medida que la sociedad se vuelve más liberal, el estigma asociado a la separación disminuye, y más personas optan por esta alternativa cuando un matrimonio no funciona.

El feminismo ha sido fundamental en esta lucha por la igualdad. Gracias a este movimiento, hoy las mujeres pueden votar, expresarse y participar activamente en la sociedad. Sin embargo, a pesar de estos avances, aún persisten actitudes que buscan mantener a las mujeres en un rol subordinado. Hombres que esperan que sus parejas actúen como esclavas del hogar, dedicándose exclusivamente a los hijos, perpetúan un ciclo de violencia y abuso que contribuye a la alta tasa de feminicidios.

En conclusión, el aumento de divorcios  es un fenómeno complejo que no se puede reducir a culpar a las mujeres. La independencia financiera, los cambios sociales y el encierro durante la pandemia de COVID-19 llevaron a muchas personas a reevaluar sus relaciones y buscar lo que realmente desean. La equidad en el hogar y la responsabilidad compartida son esenciales para construir matrimonios saludables y duraderos.