Imposible hablar de estabilidad macroeconómica, control fiscal, deuda externa, crecimiento económico o desarrollo social sin aquilatar la participación del Banco Central, que recién cumplió 66 años de fundado, en el diseño y ejecución de políticas monetarias que sirven de sostén y dinamo a los programas de ejecución financiera del Gobierno.
Consagrado con autonomía constitucional desde su fundación en 1947, el Banco Central ha sido guardián de la certidumbre monetaria y fiscal en momentos difíciles para la economía local y mundial, como fue la crisis bancaria de 2002 y el crack financiero mundial de 2008, cuando los indicadores económicos lograron ser estabilizados gracias a políticas puntuales de esa institución y de su Junta Monetaria.
En adición a sus funciones de garantizar estabilidad de precios y adecuado funcionamiento del sistema de pagos, el Banco Central procura estabilidad financiera y monetaria, coordina el mercado financiero y diseña políticas macro prudenciales, todo lo cual sirve para impulsar el crecimiento económico sostenido.
De justicia es decir que bajo la gobernación del licenciado Héctor Valdez Albizu, esa institución ha consolidado un liderazgo en los ámbitos monetario y financiero, así como entre todos los entes que configuran los sectores público y privado, lo que ha permitido que la economía dominicana sobreviva sin mayores daños a grandes tormentas y convulsiones financieras.
Ante un profuso y difuso discurso pesimista sobre el presente y futuro de la economía global y de sus efectos sobre las cuentas nacionales, el gobernador Valdez Albizu aprovechó la celebración por el cumpleaños del Banco Central para irradiar optimismo sobre todos los agentes económicos, para lo cual apeló a cifras reales sobre el comportamiento de las economías a nivel global.
A pesar de que la economía mundial mantiene este año un ritmo de lento crecimiento (2,9%), las previsiones para 2014 son de un 3.6%, mientras que la de Estados Unidos, principal socio comercial de República Dominicana, crecería 2,6% para el año entrante, en comparación con el 1,6% previsto para 2013, mientras que la zona euro decrece (0,4%) y retornaría al crecimiento con 1,0%.
A la par con ese discurso esperanzador sobre las perspectivas de la economía dominicana en el contexto del mundo de hoy, el Banco Central ha aplicado una política monetaria pro activa para enfrentar perturbaciones y choques adversos, de origen externo e interno, como fue la reducción drástica del gasto público y por consiguiente, de la economía en el primer trimestre de este año.
La liberalización de 20 mil millones del encaje legal para canalizar créditos a la producción y al consumo y la flexibilización de los requerimientos para mejorar acceso al crédito fueron dos de las medidas asumidas por el Banco Central que significaron el retorno al dinamismo de la actividad económica nacional. Hay razones pues, para el regocijo por el cumpleaños de esa emblemática institución.

