El BID advierte que una mayor competencia en los mercados puede convertirse en un motor clave para impulsar el desarrollo productivo del país y mejorar las condiciones para consumidores y empresas.
Reducir la fragmentación de los mercados, diseñar regulaciones más eficientes y fortalecer las agencias de competencia son las tres prioridades que identifica el nuevo informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para que el crecimiento sostenido de República Dominicana se traduzca en mayor productividad, más y mejores empleos, y mayores beneficios para los hogares.
Así lo plantea el estudio “Mercados y desarrollo: cómo la competencia puede mejorar vidas”, que advierte que una mayor competencia en los mercados puede convertirse en un motor clave para impulsar el desarrollo productivo del país y mejorar las condiciones para consumidores y empresas.
El informe, parte de la serie Desarrollo en las Américas, señala que América Latina y el Caribe podría aumentar el PIB per cápita en un 11 % y reducir la desigualdad en un 6 % si logra mercados más competitivos.
También concluye que la alta concentración de mercado y la limitada competencia en la región frenan el crecimiento, reducen los salarios y desincentivan la formalización empresarial.
Logros señalados por el BID
Entre los logros concretos destacados para la economía local, la investigación resalta un estudio de caso que mostró que la entrada de nuevos comercios afiliados a un programa de transferencias condicionadas generó reducciones de precios de entre 2 % y 6 %, además de mejoras en la calidad del servicio sin afectar la variedad de productos.
El documento también destaca experiencias regionales relevantes para el país, como la reducción de precios en telefonía móvil en naciones que disminuyeron la concentración en el sector de telecomunicaciones.
Asimismo, resalta medidas implementadas en la región, entre ellas sistemas de pagos digitales que redujeron costos, mecanismos de portabilidad de créditos que ampliaron el acceso al financiamiento y mejoras en compras públicas que generaron ahorros en bienes esenciales.
La publicación fue presentada en un evento realizado en Santo Domingo, con la participación de representantes del Gobierno, el sector privado, el sistema financiero, organismos de competencia, academia, sociedad civil y altos funcionarios del BID.
Visión ejecutivos del BID
Durante la actividad, Vanessa Alviarez, economista principal del BID y coeditora de la publicación, afirmó que “los mercados de países como República Dominicana no son simplemente un elemento contextual en el desarrollo, sino que desempeñan un papel activo en impulsarlo”.
Añadió que, cuando la competencia funciona, el sector privado puede generar empleos, impulsar la innovación y ofrecer mejores resultados para trabajadores y consumidores.
Por su parte, Nathalie Alvarado, representante del BID en República Dominicana, destacó que el país fue el primero de América Latina en adoptar en 2025 una Política Nacional de Competencia explícita, en línea con la meta de duplicar la economía hacia 2036.
“Este informe llega en un momento clave en el que el país tiene la visión de duplicar su economía hacia 2036, avanza en una agenda institucional, y ahora, también con la evidencia concreta para convertir la competencia en el motor de su próxima etapa de desarrollo. No se trata solo de crecer más, se trata de crecer mejor”, expresó Alvarado.
