Biden y Michelle



Intereses ultrapoderosos torpedearon la candidatura de Bernie Sanders dentro del Partido Demócrata, hasta hacerlo morder el polvo de la derrota, estrangulando un discurso socialdemócrata, reformador, que le dio inmensos resultados a las grandes democracias durante la guerra fría, y que es el que despunta en el mundo como valladar ante la profunda crisis que abate al capitalismo a escala mundial.
Ya se rumora que la candidata que acompañará a Joe Biden será la exprimera dama Michelle Obama, binomio que buscará vencer la reelección del presidente Donald Trump. Para algunos analistas, defenestrar a Trump de la Casa Blanca por parte de una mutual que casi habla el mismo idioma del actual mandatario, en donde las diferencias políticas son casi inexistente, resultaría un poco difícil.
Algunos expertos norteamericanos reconocen que Donald Trump ha disminuido el desempleo en Estados Unidos, le declaró la guerra comercial a China, que es su gran contrincante en el mercado mundial; además desafió directamente a los ayatolas iraníes, logró un nuevo tratado comercial con México, clama por privatizar el sistema de salud, etc., y con esas ejecuciones en su administración, se hace complicado el triunfo del partido del burro.
Claro está, la figura de Michelle Obama le adhiere frescura a la nominación de Biden, como también le granjea los votos de la mayoría de los negros norteamericanos, que le dio mucho resultado al ex presidente Barack Obama.
Una vez más la dirección y los grupos corporativos del Partido Demócrata deja frustrada a una inmensa mayoría de jóvenes que cada momento el sistema estadounidense los marginas.