Voleibol

Brenda es entre las Reinas la joya de la corona

Brenda es entre las Reinas la joya de la corona

La criolla Brenda Castillo, la libero mejor del mundo. Su defensa ha sido maravillosa.

Brenda Castillo sigue tan diminuta como la primera vez que apareció en el viejo pabellón de voleibol y por su pequeña estatura alguien le endilgó el apodo de “Chin-chín” como popularmente suelen decir los dominicanos cuando se refieren a una pequeña porción de algo.

Si bien pasados los años Castillo todavía semeja una liliputiense extraída de aquel libro “Los Viajes de Gulliver”, la estatura que la nativa de Haina ha alcanzado en el mundo del voleibol la eleva a una categoría especial en medio de un deporte dominado por jugadoras con cuellos tan largos que rivalizan con los de las jirafas.

Y es que lo que le falta en tamaño, Brenda lo compensa con esa agilidad felina que le permite desplazarse al parecer sin esfuerzo y estar siempre colocada en el lugar preciso en el momento apropiado.

Su valor como garantía defensiva es apreciado por quienes regentean la Selección Dominicana de Voleibol Femenino, los que la dirigen en el campo de juego y, sobre todo, sus compañeras de equipo que se sienten seguras con su presencia salvadora de balones difíciles.

Escogida como la Mejor Libero en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 por los supervisores de aquella justa deportiva, Brenda recibió una distinción aún más significativa cuando en 2016 la revista italiana “World of Volley” dio a conocer su nombre como la elegida de los aficionados en una votación mundial.

Los galardones le han llovido a la jugadora de 29 años desde que incursionó en la arena internacional como libero del equipo dominicano en el Campeonato Mundial Sub-20 de 2009 celebrado en Tijuana y Mexicali donde se llevó a casa el Premio de Jugadora Más Valiosa aun formando parte del vice-campeón del torneo.

La Copa Panamericana, actualmente en curso, ha sido el escenario propicio para desplegar su atlético talento, la elasticidad asombrosa de la que está dotada, y el instinto innato para el juego, lo que se ha traducido como en una especie de visado libre para acaparar los premios de mejor receptora, mejor defensora y mejor libero en las ediciones de 2011, 2014 y 2016.

Al lado del rol defensivo que desempeña como estrella de primera magnitud, la pequeña jugadora ejerce un liderazgo vocal y de gestos corporales que la hacen una favorita de quienes la ven por primera vez o la confirman con aquellos habituados a sus genialidades manejando el balón en situaciones apremiantes.

Es cierto que los remates, los bloqueos y los saques son los elementos del juego de voleibol que aportan los puntos, pero también es justo reconocer que mantener el balón en el aire con una acción defensiva espectacular es una joya grande en medio del cofre que contiene el tesoro.

Por sus galardones individuales y las conquistas colectivas del seleccionado dominicano, resulta fácil afirmar que entre las Reinas del Caribe, Brenda tiene un trono en su Castillo.

Roosevelt Comarazamy