Santo Domingo.- La creencia en seres sobrenaturales es parte del folklore popular de gran parte de los dominicanos, sin importar si viven en zona rural o urbana.
Se trata de un pueblo bastante supersticioso, que cualquier cosa la atribuye a fenómenos naturales.
En este trabajo presentamos algunas de las creencias que están más arraigadas en la cultura popular dominicana.
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1).- Las brujas
Esta creencia está basada en el supuesto poder sobrenatural que tienen algunas mujeres para convertirse en ave, ya sea en gallina o paloma.
Según la creencia, pueden chuparles la sangre a niños recién nacidos, hasta provocarles la muerte. Por lo regular, sale a buscar sus presas por la noche.
Es una creencia muy arraigada en la zona rural dominicana, pero la misma se trasladó a las grandes ciudades con la emigración hacia los centros urbanos.
2).- El Galipote
El galipote es lo contrario de la bruja. Se trata de “un hombre con capacidad de convertirse en perro, burro, caballo, gato, o cualquier otro animal masculino”.
El galipote puede provocar la muerte a cualquier persona, principalmente adultos. También salen a realizar sus actividades malignas por la noche.
3).- El bacá o baká
Se trata de un ser mitológico, utilizado para proteger propiedades y causar daños a enemigos. Esta creencia llegó a la isla con la llegada de esclavos africanos.
Muchos propietarios de fincas metían miedo con esta creencia, para evitar que alguien penetrara a robar a sus predios.
”Si alguien entra a mi finca, encontrará un baká, que le quitará la vida”. Se dice que “quien posee un bacá, ha hecho un pacto con Satanás”.
4).- Candelo y las creencias
Este ser sobrenatural es adorado por muchos dominicanos, que creen que pueden obtener bienes, si lo veneran. Su nombre proviene del francés Candelo C´est du feu (Candelo es de fuego).
5).- Ana Isa Pie
Esta también es una deidad muy popular entre el pueblo dominicano, ya que, al igual que Candelo, “puede dar riqueza o bienes a quienes le adoran”.
Ambas deidades son adoradas por personas con dinero, pero también la clase pobre les rinde culto.

