Gobierno y Colegio Médico han arribado a un acuerdo de aumento salarial que parece poner fin a unas turbulentas relaciones basadas en indiferencia oficial y desenfreno gremial.
El convenio establece incremento de sueldos a galenos de hospitales públicos de un 30 por ciento, que se aplicará en tres etapas y comenzará con un alza del 15 por ciento.
Sin necesidad de huelgas o paros médicos, el Colegio Médico hizo valer su derecho ante unas autoridades que esta vez mostraron voluntad política de procurar una solución definitiva a tan justa y añeja demanda.
El vicepresidente Rafael Alburquerque, que representó al Gobierno en las negociaciones, y el presidente del CMD, doctor Senén Caba, condujeron un tipo de diálogo fructífero basado en la moderación y la sensatez.
El Colegio Médico ha logrado un acuerdo que refleja justo equilibrio entre lo ideal y lo posible, que abre compuertas para convenios de mayor amplitud que abarquen mejoría en la calidad del maltrecho servicio hospitalario.
La entidad profesional tiene ahora el compromiso de promover iniciativas que ayuden a garantizar que sus afiliados cumplan cabalmente con los horarios convenidos en los centros asistenciales, porque de lo que se trata en última instancia es que además de salarios dignos, los galenos brinden servicio eficiente.
Se requiere ahora que el Gobierno voltee rostro hacia otros gremios de servidores de la salud, que también reclaman y merecen mejores condiciones salariales.
Satisfacen las declaraciones del doctor Caba, de que el Colegio Médico trabajará en lo adelante para ayudar a mejorar los indicadores de salud y lograr que más de siete millones de pobres reciban servicios de salud conforme a estándares de dignidad.
Ojalá que el gremio profesional y las autoridades logren fórmulas que garanticen que los salarios en los hospitales reflejen los niveles de laboriosidad del personal médico.

