La propuesta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), de concertar un Pacto Social por la Calidad de la Educación, constituye la vía más expedita para relanzar un sistema educativo atascado en telaraña de burocracia e improvisación.
El Gobierno está compelido a corresponder al ofrecimiento del Conep, de impulsar una gestión educativa centrada en la calidad y alejada de la política.
El avance registrado en el sector educativo ha sido insuficiente, lo que comparado con el inventario de requerimientos puede definirse como retroceso neto.
Los afanes de insertar a República Dominicana en el nuevo mundo globalizado o sociedad del conocimiento, requiere recoger el enorme pasivo tecnólogico, financiero y de calidad de recursos humanos, que afecta a la educación nacional.
El ofrecimiento del Conep de concertar un pacto social por la calidad de la educación, puede y debe ser el punto de inflexión hacia el desarrollo de una auténtica gestión educativa centrada en la calidad.
Lo menos que se puede esperar es que el Gobierno acepte participar en tan valiosa iniciativa, que sería una forma novedosa de construir una nueva ciudadanía con los elevados estándares de educación e instrucción que se requieren para alcanzar el anhelado estadio de desarrollo, equidad y civilidad.

