Caballo de Troya

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En el poema épico La Odisea compuesta por el poeta griego Homero este menciona el Caballo de Troya en el conflicto bélico entre una coalición de ejércitos aqueos contra la ciudad de Troya ubicada en Asia Menor que se llamó la guerra de Troya.

Cuenta la mitología que el Caballo de Troya fue un artilugio, un enorme caballo de madera que según la narración fue utilizado por los griegos como un plan para introducirse en la ciudad fortificada ya que el mismo había sido tomado como trofeo por los Troyanos ante su victoria ante los griegos y fue llevado dentro de los gigantescos muros de la ciudad sin saber que en su interior se ocultaban varios soldados enemigos que durante la noche salieron del caballo y tomaron desprevenidos por asalto matando a los centinelas y abrieron las puertas de la ciudad lo que permitó la entrada del ejército griego provocando la caída definitiva de Troya.

Si hay algo fascinante del estudio de la historia es que podemos aprender de ella y no repetir sus errores por eso queremos referirnos al Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular que se firmará en Marruecos los días 10 y 11 de este mes auspiciado por la ONU y que al parecer iba ser ratificado por nuestro país lo cual desató casi a manera de plebiscito el rechazo mayoritario de la opinión pública por considerarlo lesivo al interés nacional y nuestra soberanía.

La ONU que ha venido sutil pero sistemáticamente hilvanando contra la Republica Dominicana una campaña de descredito y acusaciones que van desde que aquí creamos apátridas en el caso de los hijos de ilegales haitianos nacidos en nuestro territorio, así como el pedido de que se le diera nacionalidad a los que ya estaban aquí y a sus hijos, que mal contados deben rondar los 2 millones, y ni hablar de la parcializada Corte Interamericana de los Derechos Humanos y ahora este Pacto Migratorio que es una especie de broche de oro para sus maquiavélicas pretensiones.

Este contempla puntos que dada nuestra realidad geográfica e histórica y las evidentes presiones foráneas de lograr una solución al problema haitiano sobre nuestros hombros es algo que no podíamos permitir como país soberano que debe proteger sus intereses.

El presidente Danilo Medina actuó del lado correcto de la historia y mostró sensatez al escuchar el sentir de la mayoría del pueblo al decidir rechazar la firma del mismo. Debemos estar prevenidos y alertas a sabiendas de todas las maquinaciones perversas externas e internas en contra de nuestra soberanía y nuestro modo de vida ya que el Caballo de Troya lo tenemos ya aquí galopando libremente en nuestras calles, barrios y campos a la vista de todos. Que no subestimen a nuestro pueblo y se tomen medidas pragmáticas para salvaguardar el interés nacional.