En lo que se define como una nueva etapa de relanzamiento del Gobierno “orientada a elevar sus niveles de eficiencia, transparencia y participación social”, el presidente Luis Abinader encabezó ayer el primer Consejo de Gobierno de 2026, que refleja la rotación y cambio de funcionarios dispuestos por el mandatario durante los últimos días.
La sesión integrada por ministros y directores generales contó con el acompañamiento técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del asesor británico Francis Mude, lo que refleja la transcendencia que concede el mandatario a ese encuentro que se efectúa después de las designaciones y rotaciones en la administración pública.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, dijo que el Consejo de Gobierno tuvo el propósito de articular y alinear los esfuerzos de todas las instituciones públicas, así como priorizar proyectos que serán impulsados en 2026, lo que significaría colocar al Gobierno en una misma dirección.
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La combinación de una amplia renovación del equipo gobernante, que incluye destituciones, nuevos ingresos y rotaciones, con la celebración de ese Consejo de Gobierno ampliado consolida la premisa de que el presidente Abinader tiene la intención de relanzar su gestión con una inyección de dinamismo y enfoque de prioridades.
El Gobierno ha tenido que afrontar sucesivas crisis de reputación atribuidas a fracasos en gestiones de algunos ministros y directores, casos de corrupción y crisis en áreas de la economía, los servicios y producción de bienes agropecuarios, además del impacto nocivo del difícil entorno internacional.
Con esos cambios que involucran a los ministerios de Industria y Comercio, Vivienda, Justicia, Agricultura, de la Mujer, las direcciones de Aduanas, Impuestos Internos, Supérate y Programas Sociales, y los temas abordados ayer en el Consejo de Gobierno, se ofrece la impresión de que el mandatario estaría en ánimo de tomar al toro por los cuernos.
Tanta importancia se le atribuye a esa reunión que un equipo técnico del BID se trasladó desde Washington, a requerimiento del Gobierno, para aportar soporte técnico y metodológico en el diseño y planificación de los proyectos que se pondrían en ejecución durante este año, lo que supone que a algunos de los programas diseñados se les confiere gran trascendencia.
Ha sido el propio Gobierno el que ha elevado las expectativas en torno a los programas que emprendería en 2026, lo que obliga a suponer que entre sus prioridades figuran déficit fiscal, endeudamiento, seguridad ciudadana, inversión de capital y reducción del gasto corriente, entre otras urgencias. El tiempo dirá.

