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¿Campaña contra Abinader?

¿Campaña contra Abinader?

Sería ingenuidad pensar que el expresidente Danilo Medina no valoró rigurosamente la inminente salida del expresidente Leonel Fernández del PLD, luego que la élite morada, decidiera que, bajo ninguna circunstancia, el exjefe de Estado, fuera candidato por esa organización.

El expresidente Medina calculó una y otra vez y ciertamente que, con los votos de los empleados públicos, los programas sociales que impactan a los dominicanos y todo el poder del Estado: no existía la menor duda de que no necesitaban los votos del expresidente Fernández.

¿Qué pasó entonces? ¿Fallaron las matemáticas? No, sencillamente, a Danilo Medina y a la cúpula morada, les faltó el sentido de la observación.

 Así como el pueblo está observando el gran esfuerzo del presidente Abinader y su desvelo por la pronta vacunación de los dominicanos, así también, el pueblo  observó en ese momento, que había muchas cosas en juego que trascendía el aspecto meramente económico.

Y es así, como empleados públicos, y personas que se beneficiaban de los programas sociales, decidieron apoyar el cambio que les ofreció el actual mandatario. El pueblo tuvo el sentido de observación que le faltó a la dirigencia del PLD.

El connotado periodista Juan Taveras Hernández, alertó sobre la orquestación de una campaña de difamación contra el presidente Luis Abinader.  Hernández, quien conoce la política dominicana ‘’por dentro’’, sabe que esa campaña está diseñada por grupos de poder que ya han valorado las potencialidades del presidente y el carácter con que ha enfrentado esta terrible crisis sanitaria.

Más preocupante que el plan de difamación, debe ser la actitud que han asumido algunos funcionarios del gobierno, que no terminan de interpretar al presidente.

De ahí que fue una jugada maestra del presidente Hipólito Mejía, plantear tempranamente la modificación de los estatutos del PRM.  Mejía sabe que los problemas con los que tendrá que lidiar Abinader, están a lo interno de su organización.

El sentido de la observación que le faltó a Danilo Medina, es aplicable para algunos funcionarios del gobierno que se están dejando embriagar del poder.

Por: Ramón Rodríguez
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El Nacional